El Power Electronics ha vuelto a sumar otra derrota en su visita al Blancos Rueda Valladolid (78-71). Parece que la destitución de Manuel Hussein no ha servido de mucho, ya que los taronja han vuelto a cometer los mismos errores del pasado.
Álex Gamón | NOSTRESPORT.COM
El Power Electronics empezó esta nueva fase de la temporada con el quinteto que utilizaba Manolo Hussein (Cook, Rafa Martínez, Claver, Savanovic y Javtokas). El inicio del encuentro no fue nada positivo para los taronja, ya que los pucelanos anotaban con mucha facilidad. Esto permitió que en tres minutos ya llevaran 10 puntos.
Pero a diferencia del técnico canario, Chechu Mulero introdujo cambios para tratar de revertir la situación. Sólo Javtokas, aprovechando su superioridad física, conseguía anotar (12-9). Esta superioridad en la pintura no la leyeron los taronja, que querían recortar la diferencia desde la línea de tres. El escaso acierto desde el triple, dejó al final del primer cuarto a los pucelanos seis arriba (19-13).
En el inicio del segundo la situación se agravó, ya que los locales tomaron una distancia de diez puntos (23-13). Pero de nuevo, el juego interior salió al rescate. Los puntos de Lischuk y Javtokas, impidieron que el Blancos de Rueda se marchase en el marcador (26-22). A los dos pívots, se les unió Richardson. El jugador americano, muy cuestionado en este inicio de campaña, ayudó con un triple y un mate a meter a los taronja en partido (28-27).
Repetición de los mismos errores
En su política de rotaciones, Chechu Mulero decidió sentar a José Simeón y sacar a Omar Cook. La salida del joven base valenciano, provocó un bajón de intensidad que dejaba a los pucelanos a nueve (36-27). Los problemas del Power Electronics volvieron a salir a flote.
Una canasta de Diego García al final de la primera parte, permitía que su equipo mantuviera la diferencia en el electrónico (41-33).
El técnico taronja no quiso cometer el mismo error de nuevo, y por eso en el inicio del tercer cuarto introdujo a José Simeón. A pesar de ello, los locales consiguieron la máxima diferencia hasta el momento (45-33). Pero con el paso de los minutos, el quinteto taronja fue acoplándose y adquiriendo una mayor intensidad.
El único jugador pucelano desaparecido en la primera parte, Jason Robinson, apareció. Gracias al americano, la transformación del Power no se pudo aplicar en el marcador (50-39). El empuje de Rafa Martínez, no impidió que el Blancos de Rueda dejara casi finiquitado el partido al final del tercer periodo (64-52).
Cuarto de trámite
Los últimos minutos sirvieron para hacer más profunda la herida de los taronja. El equipo volvió a firmar otro mal cuarto que redondeaba un partido en el que sólo por unos momentos, gracias a la intensidad defensiva, pareció capaz de vencer en Valladolid.
El (78-71) final, deja al Power con sólo una victoria, a la espera de un nuevo entrenador que pueda resolver la problemática situación.