El Meridiano Alicante mostró una evidente mejoría respecto a otros partidos, y venció a un Unicaja Málaga del que se esperaba más entidad. Los de Quintana estuvieron muy acertados tanto en defensa como en ataque, mientras que los malagueños sólo ofrecieron destellos de su calidad a rachas. Por parte local los mejores fueron Urtasun y Katelynas, mientras que en los malagueños los más destacados fueron Jeter y Freeland.
Redacción | NOSTRESPORT.COM
El Meridiano Alicante mostró una evidente mejoría respecto a otros partidos, y venció a un Unicaja Málaga del que se esperaba más entidad. Los de Quintana estuvieron muy acertados tanto en defensa como en ataque, mientras que los malagueños sólo ofrecieron destellos de su calidad a rachas. Por parte local los mejores fueron Urtasun y Katelynas, mientras que en los malagueños los más destacados fueron Jeter y Freeland.
El choque comenzó muy intenso, con los dos equipos tratando de defender fuerte, y con, ya tocaba, un Lucentum ciertamente acertado en ataque. Además, y también era algo que se esperaba, los de Quintana dominaban el rebote en su canasta, lo que les permitió culminar varios contraataques y comandar el marcador en el ecuador de este primer período (14-8). Aíto movió banquillo, y esto hizo que los suyos pudiesen recortar diferencias. La defensa local comenzó entonces a flojear, y los malagueños, de la mano de un acertado Dean, lograron igualar el electrónico a 18 al final del parcial (18-18).
El segundo período siguió por los mismos derroteros. Los dos entrenadores siguieron con su ya habitual ritmo de rotaciones, lo que, por otra parte, no hizo que ningún equipo se pudiese destacar en el marcador. Por momentos, las defensas se imponían a los ataques (algo lógico, teniendo en cuenta que estamos aún en pretemporada), con mejor suerte para los locales, que lograron una exigua ventaja (31-27, min. 18) gracias a su juego rápido y a la desorgarnización del ataque malacitano. Esto provocó que Aíto solicitase tiempo muerto, y su toque de atención surtó ciertamente efecto. Un parcial de 5-0 en un min. para los suyos volvió a igualar el marcador, situación que se mantendría en los instantes finales del período, que acabó con una corta, pero justa, ventaja para los de Quintana, 36-35.
Tras el reglamentario paso por los vestuarios, los de Quintana parecieron salir más enchufados al choque. Las primeras ventajas de este período correspondieron a los locales, que, de todos modos, no lograron marcharse con claridad en el electrónico, situación aprovechada por los del Unicaja para voltear la situación y comandar el marcador (39-43, min. 26). Una breve reacción de los alicantinos, que coincidió con una zona 2-3 ordenada por Quintana, puso el choque con ventaja local (49-45, min. 28). La salida a pista de Cook y Blanco por parte malagueña conllevó una mejor circulación de balón visitante, que, por medio de Welsch en el exterior y Sinanovic bajo tableros, devolvieron la iniciativa a los suyos al final del período (49-54).
El último período comenzó con un triple del local Urtasun y una canasta bajo tablero de Rejón, igualando el electrónico. Los de Aíto jugaron varios ataques rápidos y con poco acierto, lo que obligó al preparador madrileño a mover ficha. La salida de Jeter por Cook no trajo consigo reacción aparente, y los locales, guiados por un gran Katelynas bajo tableros, lograron una diferencia de 7 puntos (66-59, min. 35), aprovechando con acierto los huecos defensivos que dejaba Unicaja. Los malacitanos no parecían encontrar antídoto para estos buenos minutos de su rival (70-61, min. 36), lo que obligó a Aíto a solicitar tiempo muerto. No pareció en un primer momento que sirviera para algo, ya que las diferencias se hacían mayores a favor de los de Quintana (74-63, min. 37), pero Unicaja empezó entonces a defender mucho más duro que hasta el momento, recortando la ventaja local (75-69, min. 38) gracias especialmente a los tiros libres. Los dos minutos finales sólo sirvieron para certificar – también desde los 4’60 – la victoria de un Meridiano Alicante que hoy demostró estar en el buen camino, siendo mejor que su rival durante la mayor parte del encuentro.