Preciosa mañana en Sevilla, buen tapiz en San Pablo y dos equipos dispuestos a llevarse el gato al agua, cada cual a su estilo y con sus armas. Antes de despejar la incógnita final, la ecuación pasaba probablemente por un buen encuentro, y así fue. Disputado pero limpio. Bonito espectáculo el filmado por las cámaras de Canal Sur y Pasión Rugby (C+), que mereció sin embargo un mejor ambiente: escaso público en las gradas.
Redaccion | NOSTRESPORT.COM
Preciosa mañana en Sevilla, buen tapiz en San Pablo y dos equipos dispuestos a llevarse el gato al agua, cada cual a su estilo y con sus armas. Antes de despejar la incógnita final, la ecuación pasaba probablemente por un buen encuentro, y así fue. Disputado pero limpio. Bonito espectáculo el filmado por las cámaras de Canal Sur y Pasión Rugby (C+), que mereció sin embargo un mejor ambiente: escaso público en las gradas.
Les Abelles llegaron a Sevilla conscientes del superior potencial local. Obtuvieron su objetivo inicial de sacar un punto bonus que, visto lo visto, les dejó un cierto sabor agridulce: pudieron ser cuatro. Tres cuartas partes del partido tuvieron la miel en los labios; lástima para ellos que en el cómputo válido sea el de los 80 minutos. Los valencianos querían pescar en las aguas revueltas de un Cajasol que, con dos derrotas consecutivas comprometió sus aspiraciones ligueras, y puso la continuidad del entrenador Carlos Arenas en entredicho. Pero en todas partes cuecen habas. A lo largo de la semana, el técnico valenciano Jorge Diego vio cómo se desmantelaba la parte trasera de su equipo. En compensación, recuperaba su gente más potente para recomponer la delantera, pero el equipo viajó demasiado justo. No parecían las mejores condiciones para asaltar con éxito la cancha sevillana y recuperarse así del fiasco contra La Vila.
Primera parte
Comenzó la cosa accidentada. En la lucha por el saque inicial, el abejorro Fabián Lizondo sufría un corte en la cabeza del que se recuperó pronto. Desde el primer pitido, la tropa del Pantera mostraba una clara recuperación de su identidad, de su mejor versión, la única que les funciona: la unión del equipo, la lucha sin cuartel que les dio sus resultados positivos. Aplicando la cabeza perdida el domingo anterior en Valencia, jugaron una buena primera parte y en el 5′ sacaban un cercano golpe frente a palos para ponerse por delante gracias al pie de Agustín Pérez. En el saque subsiguiente, el sevillano Rafael Camacho caía mal y se lastimaba la clavícula. Les Abelles seguían solventes, aunque en el 14′ fallaban la conversión de otra penalidad, muy esquinada. Minutos después, Kurt Morath empataba a 3. Los visitantes seguían mandando gracias a un mayor rtimo y convicción. A las buenas salidas de un renacido John Treacy o los hermanos Poggi, los de naranja y negro continuaban protegiendo bien el balón y con una organización sensata. Antes de la media hora perdían una buenísima ocasión de ensayar, tras llegar con gran esfuerzo a cinco metros de la marca y ser sancionados con (protestado) golpe de castigo. No desperdiciaron la siguiente: touche a cinco, maul a la vieja usanza y ensayo de Jorge Parra que no pasa Pérez del Castillo. De lo que se ve bien poco este año, vamos.
El Cajasol es un equipo compensado, con una talentosa línea de acento kiwi, y mucha talla en la delantera. En el paquete, Arenas apostó por la juventud, dejando en la suplencia a Harding y al capitán e internacional Bohórquez, que además se resintió de sus molestias durante el calentamiento y dejó su dorsal a Iraizoz. La batalla en las fases estáticas estuvo pareja, digamos que cada cual ganó sus melés y Les Abelles se defendieron bien en la touche, frente a la mayor altura local. Como curiosidad, los lineouts visitantes los efectuó el capitán Manolo Nadal, ausentes los habituales Stefan y Cachón. A la salida de una melé a favor de los valencianos en su propia 22, llegó el primer ensayo científico. Bien sacado el balón del srcum, la línea local intercepta la patada al apertura Fran Nin, el balón sale mordido hacia el ala izquierda de su propia defensa, pero no logran dominar el oval y Corey Smith se cuela por el túnel (falló Morath 8-11, min.34). No se vinieron abajo los visitantes. Desde 30 metros, acierta de nuevo Agustín Pérez y lleva a sus compañeros a la caseta con una justa ventaja (8-14). Poco antes se había lesionado una rodilla el bravo "Bocha". En los azules, preocupación. El equipo no acababa de reaccionar y en el primer tiempo sólo han sido superiores sobre el papel.
Segunda Parte
La batalla siguió igualada durante buena parte de la reanudación. Cajasol metió a Iraizoz por un tocado Hattori, pero el paquete valenciano no cedía. El intercambio de patadas exitosas entre Morath y Pérez mantenía el tanteador con color visitante (11-17). Les Abelles lo tuvieron hecho en una de las cabalgadas de Marcos Poggi, espléndida hasta el momento de omitir el pase al ala. No era éste otro que el debutante Christian Bessini, un júnior criado en la colmena de Les Abelles y sobrino de Víctor Pallarés, histórico del club y hoy coordinador de las categorías inferiores. Concocado el día anterior ante la plaga de ausencias en los tres cuartos, el chico jugó atenazado por la presión y fuera de su posición natural.
En los cambios estuvo quizá la clave del partido. En un plis plas salieron Alfredo Aparicio y Javier Manada ‘Garbi’ por un soso "Nono" Beltrán y ‘Nenu’ Silvestre. La idea era poner otra marcha al partido y sacar al Cajasol de un sopor que no le iba a dar la victoria. En el banco contrario, al Pantera no le quedaban demasiadas soluciones. Puso a calentar a dos delanteros (Bottarini y Márquez) que no llegaron a entrar. Atrás no tenía más que otro junior (Diego Villalobos) y un veterano (Luis Rodríguez "la Vieja"). Nunca sabremos qué rumbo hubiera tomado el partido con el lesionado Montolíu, por citar uno de los ausentes. Lo cierto es que los segundas Parra y Lizondo mantenían la contundencia, Damián Montórfano se puso a correr (ahí hace mucho daño), y la tercera volvía por sus fueros: gran partido del "Vicho" Viñuela, y "Gran Danés" Poulsen. Quiso dormir el marcador el XV valenciano aguantando su asfixiante presión, pero Cajasol se dejó de penalidades en su propio terreno. En su despedida, el uruguayo Pérez del Castillo no pudo ayudar con más puntos. En una jugada de los Poggi, el último pase llegó -casi sobre la línea de marca- muy apurado y apenas si pudo ser tocado con los dedos. Los de casa se salían pateando largo, a la espalda de la retaguardia contraria. Sin poder anotar en juego Les Abelles (sólo han pasado dos veces de los 20 puntos), otra vez estaban condenados a padecer. El cambio de ritmo local acabó por funcionar. Antes de entrar en el último cuarto de hora, la delantera del Ciencias devolvía la moneda a los valencianos. González Marruecos la posaba, Morath no podía permitirse otra cosa que pasarla y así fue: Cajasol había dado la vuelta a un partido en el que siempre había ido a remolque de su rival. La potencia de los centros neozelandeses llevaba ya varios minutos abriendo brecha en la cortina valenciana.
De ahí al final, Les Abelles buscaron la remontada, pero también pudieron perder su bonus. El Sr. Montoya señaló un dudoso pase adelantado de la línea sevillana, en jugada que ya había superado la defensa visitante. En ese último cuarto de hora es cuando un segundo aire pudiera haber ayudado a completar la machada abejorra. Sin él, aún pudo el pequeño de los Poggi llevar a su equipo a una victoria que hubiese sabido a gloria bendita. Cazado en las piernas en el último instante de su tremendo slalom, se trastabilló y no pudo pasar ni irse al suelo. Pelota perdida. Hasta el último aliento la quisieron los visitantes, en una actitud colectiva que despertó admiración y quién sabe si envidia en la parroquia del Cajasol. Llegaron Les Abelles a disputar dos melés a cinco metros para, presos de la desesperación al final, incurrir en penalidad sobre la ansiada línea de marca.
Resultado
El resultado es un bálsamo para un Cajasol que no dejó buenas sensaciones, pero que al menos no agranda su herida, en espera de que el cambio de dirección (al parecer confirmado), sea el revulsivo que les reenganche a la cabeza. Les Abelles completan la primera vuelta en 7ª plaza con tres victorias, un rendimiento que en Valencia se hubiera firmado allá por septiembre, pero que hoy parece escaso vistas la casta y las posibilidades del equipo. Habiéndose apretado por abajo las cosas, ahora echan de menos los puntos perdidos en partidos como éste, o los jugados en Valencia contra la Santboiana o La Vila. Un grupo humilde que, sin ruido, demostró en las canchas no ser la Cenicienta de la DH y que con su juego espera rubricar la permanencia a partir del 4 de enero, cuando recibirán a El Salvador en partido adelantado. No es el mejor rival para estrenar la segunda vuelta, que les deparará cinco salidas, pero con la recuperación de efectivos aspiran a no deslizarse al abismo.
CAJASOL RUGBY CIENCIAS 18: Alberto Rocha ‘Mula’, Juan González, Sebastián Hattori (Fernando Iraizoz), ‘Lea’ Fernández-Aramburu, Jesús Recuerda ‘Bola’, Rafa Camacho (Andrea Bresolin), Fernando Jiménez, ‘Ale’ Ortega, ‘Nono’ Beltrán (Alfredo Aparicio), Kurt Morath, ‘Nenu’ Silvestre (Javier Manada ‘Garbi’), ‘Nani’ Hunia, Corey Smith, Francis Pinto y Manuel Mazo
LES ABELLES 17: Damián Montorfano, Juan S. Pérez "Bocha" (Hugo Martínez), "Pepo" Conejero, Jorge Parra, Fabián Lizondo (Antonio Márquez, "Oso"), Marcos Viñuela "Vicho", Manolo Nadal, Eric Poulsen, Sebastián Montiel, Fran Nin, Lucas Poggi, Marcos Poggi, Christian Bessini, John Treacy y Agustín Pérez Del Castillo.
ARBITRO: Sr. Montoya (Euskadi).
MARCADOR: 6’ 0-3 Golpe transformado por Pérez Del Castillo, 21’ 3-3 Golpe transformado por Kurt Morath, 26’ 3-6 Golpe transformado por Pérez Del Castillo 32’ 3-11 Ensayo de Parra, 35’ 8-11 Ensayo de Corey Smith, 38’ 8-14 Golpe transformado por Pérez Del Castillo.
Segundo tiempo: 3’ 11-14 Golpe transformado por Kurt Morath, 10’ 11-17 Golpe transformado por Pérez Del Castillo, 25’ 18-17 Ensayo de Juan González transformado por Kurt Morath.