Adrián Egea | NOSTRESPORT.COM
Uno de los grandes alicientes en la eliminatoria entre el Elche y el Tenerife era la vuelta de Nino al estadio que le vio nacer y crecer como futbolista. El actual delantero del equipo insular vistió la elástica franjiverde durante ocho años en los que se ganó el cariño de la afición con su sacrificio por la camiseta del equipo. Sus goles, su velocidad, su determinación y su capacidad de trabajo, siempre incansable, quedaron grabadas para siempre en la memoria de la hinchada ilicitana.
“Si el Elche sube a primera, que fichen a Nino”, comentaba un aficionado al finalizar el partido como muestra de la admiración de la afición franjiverde por el atacante. Y eso que Nino no jugó su mejor partido, puesto que se le vio desaparecido durante casi todo el partido, salvo en la jugada del gol. En esa acción, el punta chicharrero demostró por qué en Elche le respetan y admiran: sin parar de correr durante todo el encuentro, aún sin encontrar recompensa, Nino no se cansó y, en cuanto pudo, en una acción de matador nato, se adelantó a la salida del portero y, con el pecho, marcó el único gol de su equipo.
Ahora, tras la eliminación copera del Tenerife, a Nino todavía le queda una para más en el Martínez Valero durante esta campaña. Será en la Jornada 31, en el fin de semana del 26 y 27 de marzo. Puede que, cuando llegue ese partido, ambos equipos tengan su futuro medio encaminado en la categoría de plata, o puede que no, quizás lleguen como rivales directos para una plaza de ascenso. Sea como sea, el Martínez Valero siempre tendrá un aplauso para el ‘7’ del Elche, uno de los mejores jugadores del club franjiverde en la última década.