El Valencia CF vuelve a acceder a la serie de los cuartos de final de la Copa del Rey luego de caer en los octavos ante el Villarreal (2011) y el Deportivo de la Coruña (2010). En 2009 cayó eliminado en cuartos ante el Sevilla luego de proclamarse campeón en el año anterior. El equipo de Emery dice adiós al maleficio copero.
Matías L. Sartori | NOSTRESPORT.COM
Otra vez en cuartos de final. El Valencia consiguió en Sevilla romper con el maleficio que le perseguía en las últimas dos ediciones de la Copa del Rey en la serie de octavos. El equipo de Emery superó la barrera de los octavos de final en un estadio maldito, el Sánchez Pizjuán, donde no conoce la victoria desde el 2004 en aquella Liga teñida de blanquinegra de la mano de Rafa Benítez.
Aunque tuvo que sufrir para clasificarse. Con el gol de Soldado la serie se inclinaba a favor del Valencia obligando al Sevilla a marcar tres goles. El tanto de Rakitic y el gol en propia puerta de Víctor Ruíz parecían atraer los fantasmas coperos que nacieron en 2009 en ese mismo estadio maldito y que persiguieron al equipo de Emery en esta competición ante el Deportivo de la Coruña hace dos años y ante el Villarreal el año pasado. La remontada de la eliminatoria que sufrieron en Riazor y en El Madrigal esta vez tuve distinto desenlace en el Pizjuán.
En 2009, en Sevilla, tras el 3-2 en Mestalla, el Sánchez Pizjuán sentenciaría la eliminatoria de forma agónica por 2-1a favor de un Sevilla que esperó hasta el descuento para meterse la clasificación en el bolsillo. Desde aquel partido, una maldición comenzaría en la Copa del Rey para el Valencia.
En 2010, luego de eliminar al Alcoyano, el Deportivo de la Coruña sería el encargado de abrir, aún más, la herida copera con una nueva remontada en Riazor. Luego de caer 1-2 en Mestalla, el Valencia comenzaría ganando 0-2 gracias a los goles de Zigic. Pero el ‘Dépor’ apeló a la épica para remontar el resultado e igualar el partido con dos goles de Filipe Luis y Juan Rodríguez que despedían a los de Mestalla del torneo del KO.
Sin embargo, el recuerdo más reciente -y más doloroso- se vivió en El Madrigal. Luego de superar con comodidad al Logroñés, el Valencia se mediría ante el Villarreal en un derbi copero apasionante. Un empate a cero en Mestalla obligaba a los de Emery a buscar el triunfo en tierras castellonenses. Y el comienzo parecía existoso: Banega y Soldado adelantan al Valencia por 0-2 ante la plenitud de un Madrigal atónito obligando al Villarreal a marcar tres goles en 45 minutos. El equipo de Garrido respondió con soberbia y conseguió cuatro goles increíbles para certificar una de las mayores remontadas del Submarino amarillo. El Valencia se marchaba de la Copa del Rey de la forma más humillante posible.
Pero la mala racha copera ha terminado. El Valencia marcó en Sevilla el fin del maleficio copero y encontró la llave para abrir el camino, nuevamente, hacia los cuartos de final. El equipo de Emery consiguió reconciliarse con la serie de octavos y ahora vuelve a abrazarse a un sueño. El sueño de la Copa del Rey. Foto: ValenciaCF