Pedro Llompart entró en la historia de Lucentum Alicante y de la ACB. El base de Palma de Mallorca alcanzó ayer los 150 partidos en ACB. Y ante el equipo que le hizo debutar en la máxima competición española del baloncesto, Valencia Basket.
Carlos Martínez García | NOSTRESPORT.COM
Pedro Llompart entró en la historia de Lucentum Alicante y de la ACB. El base de Palma de Mallorca alcanzó ayer los 150 partidos en ACB. Y ante el equipo que le hizo debutar en la máxima competición española del baloncesto, Valencia Basket.
Antes de debutar en ACB, Llompart pasó tres temporadas cedido en conjuntos de liga LEB. Murcia, El Ejido y Cerámicas Leoni fueron los primeros clubes donde Pedro Llompart pudo fogearse antes de volver a la franquicia taronja. Ya en 2003, el mallorquín entró en el roster definitivo dirigido por Paco Olmos. Pero la excesiva competencia que sufrió Llompart con Alex Montecchia le relegó a un segundo plano.
Pero, pese a su poco crédito al inicio de temporada, en los dos años que pasó Pedro Llompart en Valencia Basket antes de volver a ser cedido, el base fue haciéndose hueco en las rotaciones de Olmos, llegando a ser titular en varios partidos. Además, dejó una jugada para la memoria de los aficionados taronja. El día 25 de enero de 2005, Llompart decidió el partido entre Estudiantes y Valencia BC con un triple en el último segundo, dejando el marcador en 104-106 para los valencianos. Un triple perfecto con dos hombres encima de él.
Al irse Paco Olmos, Llompart se vio obligado a salir y a cerrar su vinculación con Valencia Basket. Sus destinos posteriores fueron el CB Tenerife y Lucentum Alicante. Los dos en LEB Oro. Y fue su llegada a Alicante lo que le devolvió la sonrisa al base. Con los alicantinos, Llompart ascendió a la ACB hace tres temporadas y se ganó un puesto en el quinteto titular en la mejor liga de Europa. Además, se ganó la confianza de un club que decidió renovarle en 2010 para tres campañas más.
Este año está siendo el mejor de Llompart. El playmaker de Lucentum Alicante está promediando 8,8 puntos, 3,6 asistencias y un total de 11,2 de valoración por partido, siendo uno de los bases más regulares de la temporada.
Sus 150 partidos no hacen más que esclarecer el crecimiento de un jugador que, pese a su madurez (30 años) disfruta del baloncesto y lidera el juego de un equipo que ha vuelto a la Copa esta temporada y que, salvo sorpresa máxima, se meterá en playoff para luchar por el título.