No se puede pedir más. Los Valencia Firebats lograron la primera victoria en competición europea de su historia y además lo hicieron por una diferencia de 17 puntos (35 a 18) que otorga el billete para los cuartos de final de la Eurobowl. El rival, el conjunto francés de los Elancourt Templiers, llegaba como gran favorito a la ciudad del Turia teniendo en cuenta su trayectoria en los últimos años y su gran victoria ante los Bérgamo Lions, además de que podía permitirse un tropiezo siempre que este fuera por menos de 16 puntos.
Redacción | NOSTRESPORT.COM
No se puede pedir más. Los Valencia Firebats lograron la primera victoria en competición europea de su historia y además lo hicieron por una diferencia de 17 puntos (35 a 18) que otorga el billete para los cuartos de final de la Eurobowl. El rival, el conjunto francés de los Elancourt Templiers, llegaba como gran favorito a la ciudad del Turia teniendo en cuenta su trayectoria en los últimos años y su gran victoria ante los Bérgamo Lions, además de que podía permitirse un tropiezo siempre que este fuera por menos de 16 puntos.
Con estas premisas saltaron los dos equipos al campo, y desde la patada inicial los Firebats le demostraron a los franceses que no estaban dispuestos a dejar escapar la oportunidad de convertirse en un grande de Europa y que si estos querían ganar en su casa, en su ‘guarida’, tendrían que sufrir mucho.
El partido empezó de la mejor manera posible, con una primera secuencia ofensiva de los locales que finalizó con una espectacular carrera de 30 yardas para touchdown del corredor norteamericano Voncaire Owens, que aprovechó los excelentes bloqueos de la línea de ataque para encontrar el hueco que le permitió anotar y poner el 6 a 0 en el marcador tras no lograr convertir el punto adicional. Si el ataque comenzó bien, no quiso tampoco desmerecer la defensa, que detuvo con un tres y fuera al potente ataque francés, devolviéndole de nuevo el balón a su equipo, que otra vez logró mover bien el balón con las carreras de Owens y los pases cortos, sobre todo screens, del quarterback británico Stuart Franklin, pero este segundo drive concluyó con un field goal fallado.
Conforme avanzaba el cuarto los franceses empezaban a despertar, y después de un gran retorno de punt adquirían una buena posición de campo que les permitía empatar el partido mediante una carrera que esta vez no pudo detener la defensa valenciana. Extra point fallado y empate a 6 al final del primer cuarto. En el segundo predominó la igualdad, ninguno de los dos conjuntos era capaz de avanzar con facilidad con el balón debido al gran trabajo de las defensas, que casi siempre lograban poner en muchos apuros al quarterback rival.
Destacar en el lado valenciano el gran trabajo del linebacker británico Jason Brisbane, autor de dos sacks, y de la excelente línea compuesta por hombres como Oscar Nsue o Francisco Ruiz, que le hacían la vida imposible al quarterback francés, presionándole siempre y obligándole a lanzar de manera forzada, y si conseguía lanzar con algo más de comodidad siempre aparecía alguien en la secundaria que impedía el pase completo.
Se notó la vuelta del cornerback Pablo Meliá, ausente en el último partido, así como la presencia de hombres como los safetys Carlos Yanes y Tachu Orúe o el corner Ezequiel Martí, una unidad que se compenetra a la perfección y que siempre anda rondando la intercepción, algo que si logró el linebacker Enrique Zucchet tras un pase bajo presión del quarterback visitante que consiguió retornar hasta campo francés. Cuando todo parecía indicar que se llegaría al descanso con tablas en el marcador vimos una de las mejores jugadas de la competición. Tras varias penalizaciones el ataque local afrontaba un tercer down larguísimo, entonces llegó un pase corto de Franklin al receptor Gonzalo Carbajosa que este convirtió en un ‘big play’ zafándose de tres contrarios explotando su gran corpulencia y potencia física y llegando hasta la endzone francesa poniendo en ventaja en el marcador a los Firebats.
Emilio Aparicio lograba la conversión de un punto y 13 a 6 para los locales al descanso. La mitad del trabajo estaba hecho, así que para la segunda mitad las consignas estaban claras, seguir moviendo el balón por tierra por medio de Owens para descargar de presión a Franklin y en defensa, pese a la perdida por lesión en el segundo cuarto del línea defensiva Carl Ehrlich, seguir presionando sin permitir casi pases completados al igual que en la primera parte. En el tercer cuarto las cosas siguieron siendo positivas para los valencianos, el ataque seguía produciendo gracias a las carreras de un Owens que no se cansaba de conseguir primeros downs aprovechando el enorme trabajo de una línea ofensiva que liderada por el center nacional Jorge Gutiérrez siempre se imponía a los franceses. Si a la carrera le sumas el impulso que ha tenido el juego de pase con la recuperación de Carbajosa y la llegada de William Norwood, podemos llegar a la conclusión de que el hombre más feliz del equipo seguramente sea el quarterback Stuart Franklin.
Los receptores hacen que la defensa rival tenga que centrarse más en el pase y de ello se aprovecha un Owens que tras un bajón a mitad de temporada ha vuelto a recuperar el feeling en el campo, lo que le permite ser uno de los mejores corredores de la competición. La dupla Carbajosa – Norwood fue una pesadilla constante para los Templiers. Carbajosa es grande, fuerte, potente, una ‘bestia’ que es capaz de asfaltar a cualquiera que se ponga en medio, mientras que Norwood es más ligero, casi parece que no se esfuerza y que se desliza por el campo suavemente para acabar consiguiendo touchdowns(dos en este partido).
Espectacular tercer cuarto donde se cimentó buena parte del triunfo. Al último periodo se llegó con la clasificación en el bolsillo gracias a un nuevo touchdown de Carbajosa y a un safety logrado por la defensa valenciana, aunque aún no se podía cantar victoria ya que en un último drive a la desesperada los Templiers fueron capaces de lograr un touchdown por medio de una carrera de su quarterback dejando la diferencia en 17 puntos (35 a 18) a falta del extra point. Sólo les valía la conversión de dos puntos para clasificarse y tres yardas eran lo que separaba a uno y otro equipo de los cuartos de final en Innsbruck. Aguantar tres yardas y convertirse en uno de los ocho mejores equipos de Europa.
Los Valencia Firebats habían esperado este momento mucho tiempo y no desaprovecharon su oportunidad, la defensa mantuvo el nivel estelar de todo el encuentro evitando la conversión de dos puntos y dejando el marcador en el definitivo 35 a 18 que les lleva a la siguiente fase de la Eurobowl. Hasta dentro de dos semanas no llegará ese encuentro de cuartos de final en tierras austriacas, pero antes toca ganar a Pioners en casa el próximo fin de semana para seguir luchando por la primera plaza del grupo y para seguir demostrándole al numeroso público que cada fin de semana se da cita en el estadio que el único rival de estos Firebats son ellos mismos. Con estos mimbres se puede ir a cualquier parte.