Pese al cambio de compañeros y de entrenador, la ilusión se mantiene en el seno del Levante UD, que afronta el fin de gira en los Países Bajos con mucha confianza.
Pau Borredá | NOSTRESPORT.COM
Avanzan las semanas y continúa el trabajo de preparación en la pretemporada del Levante UD. Con el paso de los días, crece también el cansancio. Pero si hay algo que se mantiene intacto en el vestuario granota es, sin duda, la confianza de los jugadores. “Es el partido más difícil de los que hemos jugado. Es un equipo importante. Tenemos las piernas fatigadas, pero daremos la cara para seguir creciendo en cuanto a conceptos tácticos y trataremos de ganar”, afirmaba Rubén cuando se le preguntaba por el encuentro ante el Nac Breda, el último adversario holandés de esta gira.
El jugador levantinista no dudó a la hora de alabar la voluntad que todos sus compañeros le ponen al trabajo diario, así como la ilusión por adaptarse a las exigencias del nuevo entrenador. “Estamos trabajando para acostumbrarnos a los conceptos que quiere. El equipo tiene buena predisposición con respecto a los sistemas que propone. Lo llevamos muy bien”.
Prueba evidente de esta ilusión es el inconformismo que se desprende de sus palabras, a pesar de la contundente victoria ante el Lierse. “Estuvimos bien aunque tuvimos errores que hay que corregir. Hay que seguir creciendo en todos los aspectos. Tenemos que mecanizar todos los movimientos y todo lo que tenemos que hacer estratégicamente".
Un llamamiento al optimismo de una afición que ya confía ciegamente en su equipo, más aún si cabe después de la alegría del año pasado. Rubén concluyo que "el equipo está creciendo mucho”, pero dejó claro que el trabajo tan bien hecho hasta la fecha no puede cesar.