En un partido vibrante que tuvo todos los resultados posibles Villarreal y Huesca firmaron tablas tras una marea de goles. Empate a tres y asimilación de ideas frente a uno de los rivales a los que el submarino amarillo tendrá que enfrentarse en su carrera por el ascenso.
Redacción | NOSTRESPORT.COM
El Villarreal CF ha igualado 3-3 ante la SD Huesca en El Alcoraz en su tercer amistoso de pretemporada, en un encuentro vibrante en el que comenzó con un gran rendimiento de los amarillos, que luego no supieron reflejarlo en el resultado. Gerard Moreno (12’) y Borja Valero de penalti (47’) adelantaron al Submarino, que sufrió la remontada de Marc Martínez (67’) y un doblete de Jokin (80’ y 87’). Pero, antes del final, Manu Trigueros en una brillante jugada, después de regatear a tres defensas dentro del área, remató cruzado para poner justicia en el marcador (89’).
Show de goles en El Alcoraz. Estos partidos de preparación sirven para verificar el rendimiento de la máquina, asimilar las ideas, darle rodaje a un estilo y tomar nota de los errores, para que no pasen factura en la temporada. Y el Villarreal ha sido muy superior al Huesca en la primera mitad, con claras ocasiones para ir ganando por más de un gol de diferencia, y en la que apenas tuvo una situación de peligro del rival, que fue controlada con un paradón de Juan Carlos.
Como es habitual en esta etapa de preparación, el entrenador amarillo, Julio Velázquez, ha optado por alinear dos equipos distintos para repartir minutos entre sus dirigidos, pero lo que sí mantuvo fue su esquema táctico: 4-2-3-1. Borja Valero, Musacchio y Toribio fueron los únicos que disputaron ambas mitades. Mateo jugó de central y de mediocentro, mientras que Borja también alternó de posición, primero como mediapunta y luego pivote.
En la segunda parte, los amarillos comenzaron con la misma intensidad. Es por ello que Joan Oriol, en una internada por la izquierda, provocó un penalti que Borja se encargó de sentenciar desde la pena máxima. El resultado habrá influido en la intensidad, ya que el nivel de juego fue decayendo con el pasar de los minutos. Pero el Huesca, que veía de lejos todo lo que pasaba en el área de Juan Carlos, se encontró con el primer gol, tras un rechace en su propio campo, que le cayó a Jokin, quien tocó para que definiera Marc Martínez.
El tanto dio alas a los locales, que comenzaron a centrar por ambas bandas. Así llegó el empate, centro pasado desde la derecha y remate cruzado de Jokin, el gran protagonista en el conjunto maño, ya que cuando parecía que se esfumaba el encuentro, metió un zapatazo desde 25 metros por toda la escuadra de Palatsí, que nada pudo hacer. Una remontada que evitó Manu Trigueros, que en la última jugada del partido se vistió de héroe, regateó hasta cuatro defensas y remató fuerte cruzado contra un palo. Golazo y justicia en el marcador.