La era de Ernesto Valverde al frente del Valencia empezó de la mejor manera posible. Una victoria en una visita complicada a Pamplona gracias a un tanto de Roberto Soldado devolvió la sonrisa a la afición blanquinegra, que no veía ganar a su equipo en territorio hostil desde marzo.
Toni Ponce | NOSTRESPORT.COM
La era de Ernesto Valverde al frente del Valencia empezó de la mejor manera posible. Una victoria en una visita complicada a Pamplona gracias a un tanto de Roberto Soldado devolvió la sonrisa a la afición blanquinegra, que no veía ganar a su equipo en territorio hostil desde marzo. Tras dos semanas de auténtico calvario institucional, la victoria no ilusionará por su escenografía, pero supone tres puntos vitales para que Valverde se estrene con buenas sensaciones en pro del objetivo común: puestos de Champions.
Fue un partido lento, sin apenas creatividad y en el que prevaleció el orden táctico y físico por encima de cualquier individualidad. En definitiva, un partido en el Reyno de Navarra. Ante semejante escasez ofensiva, fue Soldado quien salió al rescate frente su ex equipo: conocedor como pocos de lo que es jugar con el frío pamplonica, el valenciano aprovechó una jugada aislada para descongelar esos tres puntos como forastero que tanto andaba buscando el Valencia esta temporada.
La necesidad de los visitantes por agradar en su primer partido con Valverde en el banco permitía que el juego se inclinase hacia el área de Andrés Fernández en los primeros compases, sobre todo desde el flanco derecho con Barragán y Piatti mostrándose muy activos. La presencia del argentino fue una de las sorpresas del primer once del Txinguirri, así como lo fue la titularidad de Albelda en detrimento de Gago.
Por parte de Osasuna, la propuesta era esperar a su rival e intentar obtener rédito de los balones en la largo, cuestionando la confianza de una defensa que había recibido 9 goles en dos partidos. Si bien la táctica puso en apuros tanto a Ricardo Costa, que vio tarjeta amarilla antes de la media hora de juego en una lucha con Joseba Llorente, como a Rami, que se comió un balón en largo que no pudo aprovechar Oier, la única ocasión de peligro local en la primera mitad llegó con un disparo de Lamah que se marchó al lateral de la red.
Poco a poco, los de Mendilíbar empezaron a presionar más arriba. Como contrapartida, la presión de Osasuna permitió a la escuadra valencianista meter balones a la espalda de los centrales locales una vez que los visitantes se asentaron en el verde, confiando en la velocidad de Soldado y Feghouli para sorprender a la defensa rojilla.
En un partido complicado, el balón parado y los errores defensivos asumían su cuota de protagonismo. Un balón perdido en la frontal por Echaide fue aprovechado por Feghouli, aunque no fue suficiente como para poner en aprietos a Fernández. El francés se erigió como protagonista en los instantes finales de la primera mitad, pero al descanso se llegó con el electrónico tan congelado como la temperatura del Reyno de Navarra.
La reanudación trajo consigo novedades importantes para el Valencia. No por sustituciones, sino por sensaciones: Feghouli continuaba siendo fuente de inspiración del Valencia en el inicio de la segunda mitad, pero a la presencia de Soso se le unió Soldado, que empezaba a entrar en calor, sobre todo porque empezaba a recibir balones en el área, como un sorprendente pase de Albelda que olbigó trabajar a Fernández por primera vez en todo el partido.
El delantero no perdonó en la siguiente oportunidad que tuvo en el minuto 55. Un pase en profundidad hacia Piatti fue devuelto al área pequeña por el argentino. Su centro, un destinatario inesperado: el poste. Ante la sorpresa de la defensa navarra, Soldado, como los buenos goleadores, fue el primero en reaccionar. A la red.
Que el Valencia tomara la ventaja no significaba que el Osasuna no apretara. Es más, antes del gol valencianista, un saque de esquna que se comió Alves estuvo cerca de cambiar el destino del choque. El remate de Arribas fue despejado por Guardado en la línea de gol para alivio de Valverde, que dio entrada a Viera en lugar de Piatti, descolocado en un partido físico que le perjudicó.
Por parte navarra, Mendilíbar dio entrada a Cejudo para dotar de más mordiente ofensiva al ataque rojillo por el lado derecho. En parte lo consiguió, pero no había nadie para rematar sus peligrosos centros. Ni Llorente, ni Omwu supieron encontrar el camino a la portería de Alves, que sí tuvo que estirarse para desviar un lanzamiento de Lamah desde 25 metros.
Gago entró por Banega, pero el ex de la Roma apenas aguantó cinco minutos y tuvo que retirarse debido a un pinchazo muscular. Solo quedaban cinco minutos de partido y el Valencia debía resistir el acoso final de Osasuna. Los navarros pusieron más corazón que cabeza en el empeño y no consiguieron apelar a la épica. Valverde ya ha conseguido lo que no hizo Pellegrino: ganar fuera de casa.
FICHA TÉCNICA
CA Osasuna, 0: Andrés Fernández, Flaño (Lolo, min. 46), Echaide (Cejudo, min. 60), Armenteros, Puñal, Llorente (Onwu, min.67), Arribas, Oier, Lamah, Raoul Loé y Damià.
Valencia CF, 1: Diego Alves, Rami, Albelda, Feghouli, Soldado, Éver (Gago, min. 77, Dani Parejo, min. 83), Piatti (Viera, min. 58), Barragán, Guardado, Ricardo Costa y Tino Costa.
Goles: 0-1 Min. 54 Soldado.
Árbitro: Iglesias Villanueva (C. gallego) Amonestó a Lolo y Damià, por Osasuna, y a Ricardo Costa y Albelda, por el Valencia CF.
Incidencias: 15ª jornada de Liga en Primera División. Reyno de Navarra (13.849 espectadores).