El Villarreal ha vencido al Valencia y mantiene su ilusión de ingresar a la Europa League. Rossi y Llorente marcaron los goles para el Submarino amarillo que finalizó el partido con dos jugadores menos por la expulsión de Llorente y Capdevila. El conjunto de Garrido ahora deberá viajar a Zaragoza para conseguir un triunfo y esperar que el Getafe tropiece en el Calderón.
- Objetivos distintos
Matías L. Sartori [Desde El Madrigal] | NOSTRESPORT.COM
Los deberes cumplidos. El Villarreal no ha desaprovechado la ocasión del derbi de la Comunidad para aferrarse a su deseo de volver a ingresar a Europa. La obtención definitiva y matemática del Valencia en la tercera plaza, parecía contagiarle la euforia de jugar una competición continental. Con goles, buen juego por ambas partes, un ojo puesto en el Getafe-Málaga y la polémica arbitral como postre, el Valencia y el Villarreal se daban cita en El Madrigal para poner a prueba la tranquilidad de regresar a la Champions y la ilusión de ingresar a la antigua UEFA, respectivamente.
El primer tiempo comenzaba siendo un auténtico monólogo en donde solamente se vio un equipo decidido a conseguir el triunfo. Quizá la necesidad de sumar tres puntos para seguir con aspiraciones europeas, a lo que se sumaba la tranquilidad de un Valencia que ya piensa en su próxima participación en la Liga de Campeones, hacían que el derbi de la Comunidad sea del Villarreal.
Bajo el amparo de la necesidad de ganar, el Submarino amarillo probaría la portería de Moyà con un disparo peligroso de Santi Cazorla desde fuera del área. Tras el remate, el gol no tardaría en llegar. Centro por la derecha que Rossi empujaba hacia la red cuando corrían los 10 minutos de juego. Minutos mas tarde, el Villarreal iba a demostrar su convicción y su afán de querer ganar, con otra jugada por la banda derecha que Ángel se encargaría de transformar en centro y Llorente, en la soledad del área de Moyà, de convertirlo en gol. Antes del final, el Submarino iba a tener otra oportunidad que Rossi desperdiciaría tras un mano a mano que el portero enviase al córner. Dos remates consecutivos de Cani que Moyà despejaría con dificultad, culminarían los intentos de los locales. El Valencia solamente había dejado dos ocasiones de Zigic que no tuvieron fortuna.
La segunda mitad iba a desatar la locura y la incertidumbre amarilla. El comienzo del último tiempo mostraba una actitud diferente en el Valencia, o mejor dicho, inversa en relación a la primera. Ambicioso, con juego y decisión. Las jugadas comenzaban a germinar como fruto del buen trabajo de Éver Banega y Manuel Fernandes, que junto a la asociación de Vicente comenzaron a crear peligro. El mediocampista portugués probó suerte en dos oportunidades consecutivas en las que Diego López estuvo atento evitando el descuento valencianista. Miguel también buscó su oportunidad con un remate tibio que el portero controló sin dificultad.
Pero el partido iba a cambiar rotundamente cuando, en un abrir y cerrar de ojos, el árbitro del partido, Carlos Clos Gómez, dejase al Villarreal con dos hombres menos. Llorente, tras una falta durísima a Jordi Alba, se retiraba sin protesta hacia el banquillo y en esa misma jugada, Capdevila también tomaría ese camino por una presunta agresión verbal hacia el colegiado.
Con el partido con amplia diferencia numérica, el combinado amarillo iba a tener grandes problemas para recuperar las riendas de un partido que, poco a poco, iba siendo del Valencia. Sin embargo, el equipo de Emery, con la mente fría y la tranquilidad de haber conseguido su objetivo, se dedicaba a darle minutos a los suplentes. Pablo, Mata y el Chori Domínguez ingresaron al terreno de El Madrigal para darle aún mayor emoción a un encuentro que fue cambiando de ritmo. En cuestión de minutos, un Villarreal con nueve jugadores, tuvo en frente a ese equipo de Champions cuya ambición fue tan sorpresiva como efímera.
A pesar de esto, el encuentro no tuvo lugar para mayores gole. Es cierto que el Villarreal fue contundente en la primera parte –o el Valencia fue muy poco- y que la realidad cambió con las expulsiones del equipo local. Pero lo importante que ha dejado el derbi de la Comunidad Valenciana ha sido un bonito espectáculo deportivo en donde quedó en evidencia que el equipo de Emery ya tiene la mente en su nuevo objetivo continental y en el que el Villarreal ha cumplido con su trabajo y ahora tendrá que sortear el último billete del viaje a Europa junto al Getafe en la última jornada liguera.