El Valencia llega esta tarde a Almería (20 horas, Gol T) con la misión de lograr su tercera victoria consecutiva. No será tarea fácil, pues los andaluces se encuentran con el agua al cuello, mientras que los che acumulan un colchón de puntos que les permite algún pinchazo esporádico.
David Gutiérrez | NOSTRESPORT.COM
El Valencia llega esta tarde a Almería (20 horas, Gol T) con la misión de lograr su tercera victoria consecutiva. No será tarea fácil, pues los andaluces se encuentran con el agua al cuello, mientras que los che acumulan un colchón de puntos que les permite algún pinchazo esporádico.
Sin embargo, cuanto más tarde llegue el tropiezo mejor. Y cuando antes se asegure matemáticamente la tercera plaza también. No hace mucho que los valencianistas sumaron dos derrotas seguidas, y ello debería servir de ejemplo para ilustrar la volatilidad de las ventajas ligueras: hoy la aventaja seis puntos al Villarreal, pero con dos malos partidos se podría esfumar ese margen. Y otra vez a sufrir.
Aunque nada comparable con el sufrimiento del Almería. Afronta con agonía el último tramo de la temporada. Siete finales que dan el pistoletazo de salida hoy, frente a uno de los peores rivales en uno de los peores momentos. Porque no siempre Soldado llegará con una boyante mochila de seis goles a sus espaldas. Porque nunca el Valencia le había clavado cinco al Villarreal.
Los de Olabe, sin embargo, confían en que el equipo valencianista se acomode demasiado en la relajación traída por sus últimos éxitos. Que rebaje su nivel de intensidad.
El Valencia, por su parte, volverá a formar con un 4-4-2, con Banega repartiendo felicidad y Soldado aportando mordiscos de Champions. Serían, como mínimo, siete en tres partidos, ¿se imaginan?