Toni Elías ha dado en Indianápolis un paso de gigante en su carrera por convertirse en el primer campeón del mundo de Moto2. El manresano se ha impuesto en un buen final al también español Julián Simón en una carrera en la que Faubel se fue al suelo.
Alberto Chilet | NOSTRESPORT.COM
Toni Elías ha dado en Indianápolis un paso de gigante en su carrera por convertirse en el primer campeón del mundo de Moto2. El manresano se ha impuesto en un buen final al también español Julián Simón en una carrera en la que Faubel se fue al suelo.
Carrera accidentada en la categoría de plata del motociclismo. En las primeras curvas, dos caídas multitudinarias provocaron el parón de la prueba, que se reanudó a 16 vueltas.
Tras la segunda salida, el de Gresini cogió la cabeza de carrera y formó un grupo en el que estaban presentes Julián Simón, Scott Redding, Héctor Faubel y Stefan Bradl. Si bien fue el alemán el que se iría al suelo cuando marchaba a la cola del grupo, unos giros después, sería el piloto de Llíria el que perdería el control de su moto en una espectacular caída que incendió el asfalto americano.
De esta manera, Elías se quedó con Simón y Redding como únicos compañeros de viaje. El de Mapfre Aspar decidió tomar el mando y lo hizo hasta la vuelta 6, en la que Toni pasó al ataque. Se puso en cabeza y forzó el ritmo, descolgando al joven piloto inglés.
Por detrás, Alex Debón también se iba al suelo, y Gadea completaba una gran carrera, que le serviría para finalizar sexto.
En el duelo final, Elías consiguió administrar su corta renta y lograr su tercera victoria consecutiva. El catalán ya saca 67 puntos a Iannone, que tras entrar cuarto mantiene el subcampeonato provisional, y 78 a Simón, que ya aspira a esa plaza.