Tras la batalla de Vallecas el equipo de Lotina rompe con la dinámica de semanas anteriores y consigue encontrarse con el triunfo. Después de imponerse 0-2 al Rayo, el nuevo Villareal de Miguel Ángel Lotina busca la senda que le lleve hacia el camino de la salvación.
Xavi Peris | NOSTRESPORT.COM
Pocas personas pensaban antes de empezar la temporada que el Villareal, un equipo afianzado en Primera División, y con una plantilla que cuenta en su haber con jugadores como Borja Valero, Rossi o Nilmar estuviese en una situación tan delicada como la que tiene ahora.
La inestabilidad ha rodeado al club desde el inicio de la presente campaña. Los malos resultados y el poco juego que ha ofrecido el club están siendo compañeros habituales a lo largo de la temporada. Y es que el equipo no ha logrado encontrar el estilo que tantas veces ha predicado. El buen juego y el toque de balón parecen haberse olvidado.
El vaivén de entrenadores que ha sufrido la plantilla esta temporada no ha sido nada bueno, pues tener que empezar desde cero en un mismo año hasta tres veces, puede llegar a ser nocivo para la vida diaria de un equipo.
No es lógico que un equipo puntero como el Villareal termine cuarto la temporada pasada, con unos números más que positivos, y además sea capaz de llegar hasta las semifinales de la Europa League. Y al año siguiente convertirse en otra cosa totalmente opuesta. Que los ciclos se agotan, es cierto, y que un equipo acuse la ausencia de jugadores que marcan la diferencia, también lo es. Pero lo que está sufriendo el Villareal esta campaña es algo destructivo para la entidad.
Primero fue Juan Carlos Garrido, luego Francisco Molina, ahora es el turno de Lotina. Tres han sido los técnicos que ha tenido el Villareal este año. Los dos primeros no tuvieron mucha suerte, por su contra parece que Lotina ha encontrado, de momento, la forma de conseguir que el equipo carbure.
Con la victoria del pasado domingo en Vallecas frente al Rayo, el equipo castellonense parece haber encontrado la forma de ganar. Con el último triunfo el Villareal rompe con una racha negativa de seis partidos consecutivos sin conocer la victoria.
Así pues con la llegada del técnico vasco el Villareal parece haberse lavado la cara. Mucho trabajo queda por delante para conseguir el objetivo más primordial, que no es otro que la salvación. Ahora el equipo parece mostrar más empuje y consistencia, pero eso no es suficiente.
Seis son los puntos que separan al submarino de la zona de descenso. El calendario ha querido que el equipo de Lotina tenga por delante ocho finales. Ocho partidos donde el equipo se jugará el todo por el todo para no tirar por tierra el trabajo de tantos años. La permanencia está al alcance de sus manos, pues dependen de ellos mismos para lograrlo.