Tarde aburrida la que tuvieron que pasar los aficionados que asistieron al Ciudad de Valencia para presenciar el derbi autonómico entre el Levante y el Alicante. Los granotas, técnicamente salvados y con nulas posibilidades de ascenso, volvieron a hacer gala del pasotismo que caracteriza a los equipos que no se juegan nada y se han dejado las ganas en el vestuario.
M. Galán | NOSTRESPORT.COM
Tarde aburrida la que tuvieron que pasar los aficionados que asistieron al Ciudad de Valencia para presenciar el derbi autonómico entre el Levante y el Alicante. Los granotas, técnicamente salvados y con nulas posibilidades de ascenso, volvieron a hacer gala del pasotismo que caracteriza a los equipos que no se juegan nada y se han dejado las ganas en el vestuario.
La falta de empuje del Levante contrarrestó con las ganas de los jugadores alicantinos, que se jugaban media vida en este partido. Ganas que no acierto, ya que ninguna de las jugadas orquestadas por los discípulos de Granero llegó a inquietar a Reina que tuvo un inicio de partido tan tranquilo como el de Queco Piña, ambos espectadores de excepción de la cadena de errores cometida por sus respectivos equipos.
Transcurrida media hora de partido, tras lo que podría haber sido una buena ocasión de gol para el conjunto granota, llegó el primer sobresalto para la afición levantinista. Sin embargo, Peragón erró en el último pase cuando el Alicante gozaba de un ataque en superioridad numérica.
No hubo más historia en la primera parte, salvo los pitos con los que algunos sectores del Ciudad de Valencia, cansados de partidos erráticos, despidieron a los jugadores del Levante.
Con el inicio del segundo período se vislumbró una cierta mejoría en el juego del Levante y, especialmente, de Xisco Nadal que lanzó ligeramente por encima del larguero lo que podría haber sido el primer tanto del encuentro.
Reaccionó el Alicante, poniendo contra las cuerdas al conjunto granota que se sirvió de la mejor versión de Sergio Ballesteros para mantener su portería a cero cuando más apretaban los delanteros alicantinos. No obstante, la suerte no estuvo en ningún momento del lado de los de Granero que aprovechar un error defensivo del Levante, vieron como el palo se aliaba con sus rivales para sacar el lanzamiento de Pedro cuando ya se olía el gol.
Y como las desgracias nunca vienen solas, en la jugada siguiente, llegaría el gol de los locales. Recuperado el balón tras el rechace del poste, el Levante se lanzó a la contra; la pelota llegó a Pedro Vega y, desde fuera del área, anotó el primer tanto del encuentro, beneficiándose de un error de Queco Piña que acabó con el portero alicantino tirado en el suelo.
Sabiéndose carne de 2ª B el Alicante salió a la desesperada en busca del empate, con la esperanza de volver a meterse en el partido. Sin embargo, la falta de acierto siguió caracterizando los ataques alicantinos que se vieron incapaces de inquietar a Reina.
Con el partido prácticamente decantado ante la falta de ideas del Alicante y la obsesión de García Plaza por ralentizar el encuentro y asegurarse tres puntos que no le sirven de mucho, llegó el segundo gol granota al convertir Samuel un penalti cometido sobre Jorge Pina por el alicantino Blanco.
LOS DATOS DEL PARTIDO
2 Levante: Reina; Molinero, Tena, Ballesteros, Cerra, Miguel Pérez (Del Moral m.70), Samuel, Iborra (Jorge Pina m.58), Pedro Vega, Rubén (Gorka Larrea m.80) y Xisco Nadal.
0 Alicante: Queco Piña, Blanco, Castells (Francisco m.69), Alan, Català, Pedro, Torrecilla, Urbano (Tito, m.78), Fernando (Ismael, m.74), Azkoitia y Peragón.
Goles:
1-0, Pedro Vega (min.60)
2-0, Samuel, de penalti (min.89)
Árbitro: Amoedo Chas (colegio gallego). Amonestó por el Levante a Molinero, Samuel y Jorge Pina, y por el Alicante a Alan.
Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 35 de Segunda División disputado en el estadio Ciutat de València ante 3.500 espectadores. Terreno de juego en buenas condiciones.