Brasil sufrió por momentos a los fantasmas del pasado. Su habitual pegada le sacó de un apuro que pudo agrandarse si Forlán llega a anotar un penalti en el minuto 15. La parada de Julio César motivó a los brasileños que, por medio de Fred, se adelantaron antes del descanso. Uruguay tiró de casta y despertó gracias a un formidable Cavani, pero cuando el choque agonizaba, un ‘Paulinhazo‘ apareció para tumbar a ‘La Celeste’ y guiar a la anfitriona hacia su quinta final de la Copa Confederaciones.
José Soler Amorós I NOSTRESPORT.COM
Brasil sufrió por momentos a los fantasmas del pasado. Su habitual pegada le sacó de un apuro que pudo agrandarse si Forlán llega a anotar un penalti en el minuto 15. La parada de Julio César motivó a los brasileños que, por medio de Fred, se adelantaron antes del descanso. Uruguay tiró de casta y despertó gracias a un formidable Cavani, pero cuando el choque agonizaba, un ‘Paulinhazo’ apareció para tumbar a ‘La Celeste’ y guiar a la anfitriona hacia su quinta final de la Copa Confederaciones.
La fortuna volvió a estar del lado brasileño. La garra de los charrúa mantuvo a la canarinha en vilo y batalló dignamente hasta el pitido final. El cuadro dirigido por Óscar Tabárez mereció una plaza privilegiada en el Estadio de Maracaná, pero terminó pagando los pocos errores que tuvo. Brasil también mostró su peor cara con lagunas propias de un equipo en construcción y que basa principalmente sus victorias en destellos.
Neymar, que fue total protagonista en la fase de grupos, fue desactivado por la zaga uruguaya en las semifinales. Sin embargo, la magia en este caso intermitente del jugador azulgrana propició los dos tantos del cuadro brasileño.
Uruguay tenía tomada la medida hasta que Diego Forlán perdonó una pena máxima a los 15 minutos. A partir de ahí, la anfitriona resurgió de sus cenizas y, con un poco de fortuna, alcanzó los vestuarios con una mínima ventaja. Fred preparó nuevamente su fusil en el instante preciso para aprovechar una de las pocas acciones con peligro de Neymar y cambiar el signo del partido.
El resurgir charrúa
Pese al giro de 360 grados, el cuadro uruguayo se lanzó con todo al ataque en busca del empate. Cavani lo bordó. El todavía jugador del Napoli no había marcado en los tres partidos anteriores, pero ante Brasil fue el líder. Su desgaste en todas las facetas contagió al grupo, que por inercia e insistencia igualó el electrónico. El propio Cavani sacó provecho de una jugada embarullada que hizo caer el cuero en sus botas y, con la calidad que atesora, ajustó al palo derecho de Julio César en una décima de segundo.
Antes del tanto uruguayo, el cansancio ya era patente en ambos conjuntos, y cuando la prórroga acechaba, Paulinho voló sobre el resto en un córner y anotó con la frente su segundo gol del torneo para empujar a los carioca a la final del próximo domingo.
Como dijo posteriormente el técnico de Uruguay, "Cavani erró la en la jugada anterior con Julio César desarmado y el error dfinió nuestra suerte".
Final esperada
Brasil, sin hacer el ‘Jogo Bonito’ que le caracteriza, se plantó en Maracaná acercando el ansiado sueño, el de una batalla a vida o muerte entre ‘La Roja’ y la anfitriona. El jueves será turno de España, que intentará cumplir los pronósticos para estar en su primer final de la Confecup.
FICHA TÉCNICA:
ALINEACIONES.
BRASIL: Julio Cesar; Dani Alves, David Luiz, Thiago Silva, Marcelo; Luiz Gustavo, Paulinho, Oscar (Hernanes, min.73); Hulk (Bernard, min.64), Neymar (Dante, min.92) y Fred.
URUGUAY: Muslera; Maxi Pereira, Godín, Lugano, Martín Cáceres; Cebolla Rodríguez, Arévalo, Álvaro González (Gargano, min.83), Forlán, Cavani y Luis Suárez.
GOLES: 1 – 0, min.41, Fred.
1 – 1, min.48, Cavani.
2 – 1, min.86, Paulinho.
ÁRBITRO: El chileno Enrique Osses. Amonestó a Cavani y Álvaro González en Uruguay; y a David Luiz, Luiz Gustavo y Marcelo.
ESTADIO: Belo Horizonte