No corren buenos tiempos baloncestísticos en San Sebastián. Los últimos resultados han desilusionado a una afición que vibró en el inicio de la temporada. De equipo revelación, a mirar de cerca los puestos de descenso. El Lagun Aro tratará de aprovechar en la Fonteta, el posible cansancio del Power para resarcirse de su negativo presente.
Alberto Chilet | NOSTRESPORT.COM
No corren buenos tiempos baloncestísticos en San Sebastián. Los últimos resultados han desilusionado a una afición que vibró en el inicio de la temporada. De equipo revelación, a mirar de cerca los puestos de descenso. El Lagun Aro tratará de aprovechar en la Fonteta, el posible cansancio del Power para resarcirse de su negativo presente.
La calidad y regularidad de Andy Panko, los triples de Baron y el físico de Miralles y David Doblas en la pintura, parecían el cóctel perfecto para una temporada que podría pasar al recuerdo. Nada más lejos, pese a que el rendimiento de estos cuatro hombres no ha decepcionado.
Y es que pese al potencial de su cinco inicial, con un base experimentado como Salgado, el equipo vasco ha demostrado no tener banquillo. Uriz no acaba de dar el rendimiento deseado, Tskitishvili no es la estrella que se lleva años esperando que sea, Kone no es tan dominador como parecía, y Lorbek no es aún, la sombra de su hermano. Los jugadores titulares empezaron a cargarse de minutos, tal y como reflejan las estadísticas, y ahora lo están pagando. La nula capacidad de rotación ha sumergido al equipo en una racha de la que no consigue salir.
Doce derrotas y dos victorias es el balance del Lagun Aro en las últimas catorce jornadas. A pesar de todo se confía en el entrenador para revertir la situación. Pablo Laso, viejo conocido de la hinchada taronja, ha sido renovado en el banquillo hasta 2014. Por ello, el histórico técnico español tratará de devolver el favor con una victoria ante un equipo que conoce bien. Pesic tendrá que impedir que sus hombres pierdan la concentración si quiere evitarlo el domingo.