Hasta cinco veces tuvo que parar su discurso el valenciano Víctor Luengo presa de las lágrimas. El ya ex jugador de baloncesto, ha celebrado en la tarde noche de este miércoles su despedida efectiva de los terrenos de juego. En un acto tremendamente emotivo, el ex capitán del Pamesa contó con toda su familia y amigos, entre los que él mismo quiso incluir a buena parte de la afición del conjunto taronja
Redacción | NOSTRESPORT.COM
Hasta cinco veces tuvo que parar su discurso el valenciano Víctor Luengo presa de las lágrimas. El ya ex jugador de baloncesto, ha celebrado en la tarde noche de este miércoles su despedida efectiva de los terrenos de juego. En un acto tremendamente emotivo, el ex capitán del Pamesa contó con toda su familia y amigos, entre los que él mismo quiso incluir a buena parte de la afición del conjunto taronja.
Celebrado en la Sala de Conferencias del Centro Cultural-Deportivo de La Petxina en Valencia, el emocionante adiós estuvo presidido por los dos títulos que ganó como jugador y varias fotografías de gran formato de sus primeros años en la entidad azulejeraVíctor Luengo se despidió de todos entre lágrimas y palabras de admiración y apoyo del concejal de Deportes de la ciudad, Cristóbal Grau, que reconoció que “a todos nos une algo especial con Víctor, por un lado la admiración de un referente del baloncesto valenciano y por otro que ha conseguido la admiración, el cariño y el respeto como persona”.
Asimismo, también el director general del Deporte, Mateo Castellá, puso el primero de los golpes graciosos de la noche al afirmar que había sido “compañero de Víctor en los primeros cursos de derecho, pero que no había tenido ocasión de verlo por la facultad”.
Nacho Rodilla, compañero de mil batallas de Luengo en su etapa en el Pamesa, no se andó por las ramas al calificar la carrera de su amigo como histórica: “Hoy en día ver un jugador que esta toda su carrera deportiva en su club y su tierra cada vez es más complicado. Por lo que añade un mérito especial a lo que has conseguido”.
Después del edetano, subió al estrado un emocionado y tímido Víctor Claver, relevo generacional del eterno 15 del Pamesa. “Lo que empezó siendo una relación de compañeros se ha convertido en una relación de amistad. Quiero agradecerte todo lo que has hecho por mí y lo que me has ayudado. Seguro que todo lo que empieces a partir de ahora, te irá bien”.
Cuando le llegó el turno de palabra, emocionado por varios vídeos, Luengo rompió a llorar y agradeció a todos sus amigos, a su familia, especialmente a su esposa Olga y a sus padres, pero también a sus compañeros y entrenadores. También a la prensa valenciana y a los aficionados y, por último, mandó un mensaje a Juan Roig, propietario del Pamesa, en estos momentos de crisis. El ex jugador solicitó al máximo accionista de la entidad de su vida que «siga y que no decaiga porque esperamos grandes proyectos para el Pamesa”.
En el último acto de Víctor Luengo como jugador, su despedida, quisieron acompañarle el vicepresidente del Pamesa Valencia, Vicente Solá; Miki Vukovic y ex jugadores del conjunto azulejero como Johnny Rogers, Rubén Burgos o Albert Oliver. Entre el auditorio también se pudo ver al presidente de la Federación Valenciana de Baloncesto, Salvador Fabregat, las jugadoras del Ciudad Ros Casares, Marina Ferragut y Milka Bjelica, el ex jugador de balonmano Juan Alemany, o el medallista olímpico de vela Rafa Trujillo.