Iñaki de Miguel regresa al Meridiano Alicante cinco años después. El veterano jugador, de 37 años, ha sido contratado por un mes para reforzar el juego interior del equipo, que solo tenía tres efectivos tras la lesión de Rancik y la marcha de Weigand.
Sergio Soler | NOSTRESPORT.COM
Iñaki de Miguel regresa al Meridiano Alicante cinco años después. El veterano jugador, de 37 años, ha sido contratado por un mes para reforzar el juego interior del equipo, que apenas disponía de tres efectivos tras la lesión de Rancik y la marcha de Weigand.
Aunque hasta ahora se encontraba fuera de competición, el pívot, de 2,05 m de estatura, venía entrenando esta temporada con la primera plantilla del Real Madrid, lo que le ha permitido mantener la condición física y estar disponible para volver a las pistas. Su misión en el Meridiano será la de dar minutos de descanso a Andriuskevicius y Doellman.
De Miguel es un hombre especial para la afición alicantina, tras haber vestido la camiseta del antiguo Etosa durante tres temporadas, de la 2003/04 a la 2005/06. En ellas, el jugador fue una pieza indispensable del equipo, gracias a su capacidad de intimidación y a un gran trabajo defensivo. De hecho, su buen papel le valió para ir convocado con la selección española en el Eurobasket de 2005.
Surgido de la cantera de Estudiantes, el pívot fue traspasado en 1999 al Olympiacos por 200 millones de pesetas, en una de las operaciones más sonadas del mercado. Tras cuatro años en Grecia, De Miguel volvió a la ACB para jugar en Alicante y, posteriormente, en Unicaja Málaga y Cajasol. Su última experiencia como jugador fue la temporada pasada, ayudando al equipo filial del Real Madrid, en la LEB Plata.
Se mantienen las ausencias
Entre tanto, los tres lesionados de la plantilla continúan con sus respectivos procesos de recuperación. El escolta Kenny Hasbrouck, que ya se ha perdido los tres últimos encuentros por un desgarro en el codo, parece el jugador más próximo a reaparecer, aunque se antoja precipitado que pueda volver este mismo domingo.
Más tiempo requieren los casos de Carlos Cazorla y Martin Rancik. El alero grancanario padece un esguince en el hombro y su recuperación todavía es cuestión de varias semanas, mientras que Rancik deberá continuar de baja unos 15 días ante su lesión de rodilla, conocida como quiste de Baker.
Otro hecho que ha mermado el número de efectivos del equipo es la reciente baja de Weigand, que, pese a no contar con demasiados minutos, podía ser una alternativa de rotación en la pintura. El argentino rescindió esta misma semana su contrato con el Meridiano para volver a la liga de su país en las filas del Monte Hermoso.