El técnico del Levante, Lucas Alcaraz, asumió la posibilidad de que el Espanyol «les perdonó» en el Ciutat de València y que la validez del punto se verá una vez finalizada la jornada.
«A nivel individual ha sido un mal día colectivo, pero tenemos un equipo muy joven al que le puede pesar la situación, pero en el que hay que destacar que no ha perdido la fe. Pese a ello hay que trata de ganar en las seis finales que quedan y estar mentalizados para todos los escenarios, tanto en la victoria como en el empate y en la derrota», analizó el entrenador granota.
«Si vemos lo que ha pasado entre el 1-2 y el 2-2, si que lo doy bueno el empate, pero en la primera mitad el Espanyol no ha sido mejor. Sin embargo, tras el descanso nos ha pesado todo en exceso», finalizó.