Marcelo Giordano | NOSTRESPORT.COM
Este martes a mediodía, en el restaurante Balaguer, situado cerca del estadio, se celebró la primera comida oficial de la temporada entre la primera plantilla del Levante y el club. Este tipo de actos son normales en cualquier club en estos inicios de temporada, pero la noticia está en el buen ambiente que se respiró en este acto a diferencia de la temporada pasada. Sin huelgas, sin protestas, sin reclamaciones de pagos atrasados y sin enfrentamientos verbales contra miembros del consejo, así transcurrió la comida.
Los miembros de la primera plantilla que si estuvieron presentes en actos parecidos la temporada pasada, fueron los que más notaron las diferencias, síntoma de que las cosas en el club han cambiado para bien. De hecho, el presidente granota Julio Romero, protagonizó la anécdota curiosa, al ser justo él, el último en llegar al restaurante con bastante retraso y ser ovacionado a su llegada por el resto de consejeros y jugadores.
La intención de la directiva es dentro de dos semanas celebrar otro acto parecido, esta vez con trabajadores del club, que también lo pasaron especialmente mal la temporada pasada por la cantidad de impagos.