El Villarreal no tuvo recompensa pese a su enorme desgaste físico en el Sánchez Pizjuán y terminó cayendo frente al Sevilla (3-2) en un emocionante choque donde los amarillos supieron reaccionar a dos goles de desventaja y estuvieron a punto de igualar el partido.
Pereira | NOSTRESPORT.COM
El Villarreal no tuvo recompensa pese a su enorme derroche en el Sánchez Pizjuán y terminó cayendo frente al Sevilla (3-2) en un emocionante choque donde los amarillos supieron reaccionar a dos goles de desventaja y que a punto estuvieron de igualar el partido.
Monchi pescó un talento en diciembre. El croata Rakitic cambió Alemania por España. Al creador del juego del Schalke tenía decidido no continuar con el fútbol germano y encontró su oportunidad en Sevilla. Desde que aterrizó en el Sánchez Pizjuán ha permitido a Manzano enderezar el rumbo del conjunto andaluz. Pintaba mal. Pero el croata le ha dado un plus de imaginación y calidad al equipo. Ayer marcó territorio pronto.
Una falta en la frontal del área del Villarreal y Rakitic puso la pelota sin opciones para Diego López. Nueve minutos de juego y los amarillos ya veían el partido por detrás. Y peor se puso la cosa cuando Negredo le ganó la espalda a Catalá y de vaselina marcó el segundo. Los de Manzano aprovecharon la ausencia de Borja y Rossi en el equipo de Garrido para dominar. Y lo hicieron en gran parte del primer tiempo, aunque el Villarreal acabó por desprenderse de presión y obligó a Varas a lucirse con un chut de Nilmar.
El segundo tiempo superó con creces al primero. Mayor tensión y también mayor equilibrio en el cuerpo a cuerpo. El Villarreal mejoró en la posesión y en el control del encuentro y sacó de nuevo de la cueva a un gran Javi Varas. Wakaso lo probó, pero Marchena encontró un hueco para recortar distancias. Tembló el Pizjuán porque se veía venir el segundo amarillo, pero Varas seguía a la suya.
No llegó el segundo, sino el 3-1 de Romaric. No se rendían los de Juan Carlos Garrido y volvieron a encontrar su premio en el 72 con un extraordinario tanto de Giuseppe Rossi, quien recibió en la frontal y, con una rápida media vuelta, colocó un precioso disparo con efecto a la media vuelta y puso el 3-2 en el marcador. En este punto, el partido se volvió loco, con el Sevilla tratando de armar jugadas a la contra y el Submarino volcado en el área hispalense.
En el 77 fue Rossi el que mandó el balón al poste con un ajustado tiro raso, pero apenas daba tiempo para ver un balón que en cuestión de segundos iba de una portería a otra, pero a pesar de todo el marcador ya no se movió. Al final, derrota en el Sánchez Pizjuán de un Villarreal que supo reaccionar pero al que le faltó rematar en los últimos compases.
Ficha del partido:
Sevilla: Javi Varas; Cáceres, Fazio, Escudé, Fernando Navarro; Capel (Renato, m.83), Zokora, Rakitic, Perotti; Rodri (Romaric, m.59) y Negredo (Koné, m.90).
Villarreal: Diego López; Mario, Marchena, Musacchio (Cani, m.66), Catalá; Cazorla, Matilla, Bruno, Wakaso; Marco Rubén (Cicinho, m.69) y Nilmar (Rossi, m.53).
Goles: 1-0, M.8: Rakitic. 2-0, M.13: Negredo. 2-1, M.55: Marchena. 3-1, M.61: Romaric. 3-2, M.72: Rossi.
Árbitro: Undiano Mallenco (Comité navarro). Amonestó con tarjeta amarilla a los locales Zokora (m.15), Rakitic (m.67) y Romaric (m.78), así como a los visitantes Musacchio (m.7), Mario (m.17) y Wakaso (m.92). Expulsó por doble tarjeta amarilla a Marchena (m.78 y 84).
Incidencias: Partido correspondiente a la trigésimo tercera jornada de liga en Primera división, disputado en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán de Sevilla, ante 35.000 espectadores.