Tarde humillante para un Hércules que parece no tener solución. Los blanquiazules sufrieron una escandalosa derrota (0-4) ante Osasuna, hasta hoy el peor visitante, lo que les hace caer al último puesto de la tabla, cada vez más lejos de los rivales directos. Ante este nuevo fiasco, el público del Rico Pérez acabó pidiendo responsabilidades.
Sergio Soler | NOSTRESPORT.COM Tarde humillante para un Hércules que parece no tener solución. Los blanquiazules sufrieron una escandalosa derrota (0-4) ante Osasuna, hasta hoy el peor visitante, lo que les hace caer al último puesto de la tabla, cada vez más lejos de los rivales directos. Ante este nuevo fiasco, el público del Rico Pérez acabó pidiendo responsabilidades. Lo cierto es que, para el Hércules, el choque adquiría tintes decisivos. No cabía plantearse otra opción que no fuera conseguir el triunfo para seguir con vida. Además, los regresos de Valdez y Drenthe a la titularidad invitaban a muchos al optimismo. Pero nada fue lo que se esperaba. Apenas diez minutos duró la igualdad en el marcador. Camuñas aprovechó un balón mal rechazado por la defensa para establecer el 0-1 y poner las cosas aún más cuesta arriba. El guion parecía escrito por el rival desde el inicio. Los hombres de Esteban Vigo no mostraron convicción ni argumentos para luchar por el partido, cediendo el dominio a un Osasuna sin grandes urgencias ni en el partido ni en la clasificación. Farinós y Abel Aguilar, estuvieron más desdibujados que nunca en el centro del campo, sin criterio ni ideas para hacerse dueños de la posesión. Tampoco Drenthe generó demasiado peligro, salvo una buena internada que pudo acabar en el empate, aunque el balón ya había rebasado la línea de fondo. A todo ello cabe sumar la fragilidad defensiva habitual de otros partidos. Así, el Hércules volvió a mostrar una imagen de desconcierto absoluto. Una vulnerabilidad de la que supo sacar provecho Osasuna, que encontró un nuevo premio antes del descanso: centro de Kike Sola desde la izquierda, nuevo despeje defectuoso y gol del caboverdiano Nelson para casi sentenciar. Tras el descanso, misma tónica La segunda mitad fue más de lo mismo. Lejos de reaccionar, los blanquiazules arrojaron definitivamente la toalla ante las continuas protestas de la afición, especialmente contra el entrenador. El clásico “¡Esteban, vete ya!” volvió a resonar en las gradas de un Rico Pérez desilusionado por enésima vez. Dos tantos más, de Vadocz, al rematar una falta, y Kike Sola, culminando una gran acción de Monreal, acabaron redondeando la goleada rojilla. Parte de la afición empezó a desfilar por los pasillos cuando aún restaba casi media hora de juego. Ni juego, ni ocasiones, ni alma. Tras esta derrota, el Hércules es carne de cañón, a menos que una reacción épica lo remedie en las nueve jornadas restantes. Con 26 puntos, el equipo ya es colista de la Liga, a cuatro de la permanencia y a distancias ya considerables con respecto a otros rivales directos. Ficha del partido Hércules (0): Calatayud; Juanra, Abraham Paz, Pamarot, Pulhac (Cristian, min. 57); Farinós, Abel Aguilar, Kiko Femenía, Drenthe; Valdez (Sendoa, min. 88) y Portillo. Osasuna (4): Ricardo; Nelson (Damià, min. 80), Sergio, Lolo, Monreal; Puñal, Vadocz, Álvaro Cejudo (Flaño, min. 63), Camuñas, Masoud; y Kike Sola (Calleja, min. 72). Goles: 0-1, min. 10: Camuñas. 0-2, min. 35: Nelson. 0-3, min. 59: Vadocz. 0-4, min. 67: Kike Sola Árbitro: Iturralde González (c. vasco). Amonestó a los locales Valdez y Kiko Femenía; y a los visitantes Puñal, Kike Sola, Lolo y Damià. Incidencias: Partido correspondiente a la 29ª jornada de la Liga BBVA, disputado en el estadio Rico Pérez ante unos 17.000 espectadores. Antes de comenzar el partido, se guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas del terremoto ocurrido en Japón el pasado día 11.