Sin confianzas. El experimentado guardameta cacereño del Villarreal, César Sánchez, no duda a la hora de advertir del peligro del Mirandés, que visita esta noche El Madrigal en el partido de vuelta de dieciseisavos de final de la Copa del Rey.
Redacción | NOSTRESPORT.COM
Sin confianzas. El experimentado guardameta cacereño del Villarreal, César Sánchez, no duda a la hora de advertir del peligro del Mirandés, que visita esta noche El Madrigal en el partido de vuelta de dieciseisavos de final de la Copa del Rey. "El Mirandés es un buen equipo y en esta competición ya hemos visto muchas sorpresas. Por lo tanto, afrontamos este encuentro con mucha humildad sabiendo que tendremos que hacer las cosas bien. Hay que tener muchísimo respeto al Mirandés afrontando el partido con humildad. A partir de ahí, hacerlo cada uno bien para acercarnos a la victoria. Lo único que nos interesa es ganar para pasar en una competición que a mí me ilusiona mucho. Yo fui eliminado con el Real Madrid por el Toledo y no me fío de nadie. En la Copa siempre se dan sorpresas y la gente debe entenderlo".
Por lo que respecta a su posible titularidad, César se muestra muy ilusionado, ya que ya jugó el partido de ida en el estadio Anduva que acabó con 1-1 en el marcador: "Da igual quien juegue es estos momentos. Es un partido muy importante por muchos motivos. Estamos muy ilusionados con esta competición. Para mí, vestirme de corto es muy especial y si me llega la oportunidad estaría muy contento. Intento disfrutar de cada momento porque es el camino más cercano de hacer bien mi trabajo. La satisfacción tras el partido es mi único objetivo".
Por último, César reconoció que el equipo no atraviesa un buen momento en Liga, pero advierte que el mejor camino para salir de esa situación es estando unidos: "No es la situación más delicada que he vivido. La realidad es la que es, pero sé por mi experiencia que la única manera de salir de esto es manteniendo la unidad. Somos una familia en la que todos nos sentimos muy partícipes. El miedo siempre existe, pero lo más importante es saber convivir con él. Cada uno de nosotros lo siente de una manera y lo mejor es mantener el control sin pensar más allá del trabajo diario".