El Power Electronics no ha podido sumar la segunda victoria contra el Fenerbahce de Neven Spahija (75-73). La calidad individual de los otomanos ha decantado el partido a su favor, a pesar de la seriedad con la que han jugado los taronja durante los cuarenta minutos. Los de Pesic tuvieron una última posesión para llevarse el partido.
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Álex Gamón | NOSTRESPORT.COM
Los turcos empezaron el encuentro muy fuertes, con dos triples que fueron contestados con otra canasta desde la larga distancia de Claver (6-3). Pero la presión del pabellón –más la del equipo de Spahija- dieron un plus al Fenerbahce, que lo mantenía por encima en el electrónico (12-7).
Empiezan a carburar los taronja
La superioridad en el rebote ofensivo del Power Electronics, ayudó a que esta diferencia en vez de aumentar se acortase (12-11) y a que de paso, los taronja se quitasen la presión inicial. Una bandeja de Onan en los últimos instantes impidió que los primeros diez minutos acabaran con ventaja del Power Electronics (21-20).
La mala transición defensiva de los otomanos, ayudó a que los taronja estuvieran en partido en los primeros minutos del segundo periodo, a pesar del acierto en el tiro de los locales (28-24). En cambio, la intensidad de cualquier equipo entrenado por Spahija, hacía que en las posesiones largas a los de Pesic les costase mucho anotar (35-28).
Una antideportiva dudosa que pitaron los árbitros a Lavrimovic, no la aprovechó el Power Electronics para igualar el marcador en la recta final de la primera parte. El gancho anotado por Javtokas en el último segundo, dejaba todo por decidir en los siguientes veinte minutos (37-33).
De la misma manera que la primera parte, arrancó la segunda, con dos triples del Fenerbahce -sendos de Marco Tomas-. En esta ocasión, fue Savanovic el que contestó desde la larga distancia a los otomanos (43-36).
Los triples se convirtieron en la principal fuente de anotación de los dos equipos, destacando Marco Tomas, con tres aciertos. Los minutos de descanso del alero croata, unido a la rapidez en las transiciones ofensivas de los taronja, ayudaron a establecer las tablas en el electrónico (47-47).
Apareció «Saras»
Jasikevicius despertó al Fenerbahce con un par de acciones individuales, aprovechando la ausencia en la pista de Pietrus. Las genialidades del base lituano, dieron oxígeno a los otomanos en los últimos instantes del periodo. Menos mal, que apareció De Colo con una acción de tres puntos, para dejar la diferencia en sólo dos puntos (54-52).
Los primeros minutos del último cuarto estuvieron dirigidos por la magistral batuta de Jasikevicius, que despertó en los momentos más importantes del choque. Omar Cook, quizá picado por la actuación del lituano, también empezó a destacar con dos canastas muy importantes.
A falta de cinco minutos –tras ir casi todo el partido por detrás- los taronja tomaron brevemente, la iniciativa en el marcador. Dos buenas acciones de Onan, impidieron que la ventaja durase más (67-63).
La calidad individual de los turcos fue suficiente para dejar el partido medio sentenciado a falta de tres minutos. Aunque la casta de Rafa Martínez, impidió que todo quedase ya decidido de antemano, y tener una última posesión para conseguir el triunfo.
Dos tapones de Preldzic al escolta catalán en el último ataque, aseguraron la victoria al Fenerbahce (75-73). A pesar de la derrota, la imagen mostrada por los taronja a lo largo de los cuarenta minutos, demuestra que este equipo puede vencer a cualquier equipo de Europa.
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