Kramt es una marca que combate la falta de oportunidades, creada desde la sostenibilidad.
La desigualdad y falta de oportunidades es todavía una realidad que condiciona nuestro día a día en el ámbito personal, pero también profesional. Y poner voz a cada una de estas situaciones es el principal objetivo de estas dos emprendedoras valencianas: “Queremos cubrir las necesidades e intereses de personas que son diferentes, a la hora de hablar de género, etnia o capacidades”.
Las futbolistas saben bien lo que es vivir en la falta de oportunidades, y con su experiencia quieren ayudar en su sector a deportes minoritarios, adaptados, inclusivos; y a cualquier grupo social que sufra esta falta de equidad. Y también por supuesto, poner el foco del emprendimiento y liderazgo femenino en el mundo empresarial.
‘Kramt’ es una marca de ropa para “vestir con nuestra voz”; y por ello hay una historia detrás de cada prenda. La ‘camiseta 261’ cuenta la historia de la primera mujer en correr y acabar los 42km de la maratón en Boston con el dorsal 261, lo que fue un antes y un después en la aceptación de la mujer en esta práctica deportiva. Intentaron descalificarla pero consiguió hacer historia al grito de “yo solo quiero correr”. Como esta, muchos son los significados tras cada una de las prendas.
Una marca que produce todas sus prendas dentro de la Comunidad Valenciana, con materiales 100% sostenibles, otro de los grandes compromisos de la marca: “Apoyar acciones y eventos que favorezcan a la creación o aumento de la concienciación a favor del medio ambiente”.