Un Ovni abarrotado de público rojiblanco fue testigo de la derrota del Alser Puerto Sagunto a pesar de que durante la mayor parte de la primera mitad y los veinte primeros minutos de la segunda la diferencia no era muy grande. Finalmente los nervios y el árbitro contribuyeron a la victoria de los maños. Los saguntinos tendrán que buscar un milagro para salvarse. El Caja3 Bm. Aragón tuvo suerte (26-28).
Arnau Alonso | NOSTRESPORT.COM
La hinchada rojiblanca llenó el pabellón saguntino para recibir a un Caja3 Balonmano Aragón que no querían ni imaginar lo que supondria una sorpresa ante el farolillo rojo de la Liga Asobal, en un momento tan como es el que están pasando en estos momentos: la plaza Europea poco asegurada y este fin de semana se la juegan en la Recopa.
Desde el primer minuto el partido fue intenso y el Alser puso contra las cuerdas a los visitantes. En seguida se pudo ver la reacción del conjunto dirigido por Domingo Aguerri, que como se ha dicho antes no querían oír hablar de una sorpresa ante los colistas. Con dos tantos de ventaja, los aragoneses solo tendrian que aguantar en defensa y mantener el balón en ataque, pero parecía que Bruixola y sobretodo, el extremo matador, Sifre; no estaban dispuestos a dejar escapar una oportunidad que era necesaria aprovechar. Al poco tiempo, los de casa consiguieron el deseado empate y se acabó la primera mitad.
Reanudado el tiempo, con empate en el electrónico, el match prosiguió su marcha, el juego estaba muy igualado hasta que las decisiones arbitrales fueron la chispa que encendió la rabia de la hinchada y puso a los jugadores de Alberto Estornell a 7 de los maños, es decir, de un empate a 18 a un 20-27 en poco más de diez minutos. Los rojiblancos llegaron a maquillar el resultado en los últimos cinco minutos, que sirvieron para eso, para maquillar. A la conclusión, un injusto 26-28 que le obliga al Alser a hacer un milagro para no bajar.