Este 2012 está siendo el año más exitoso para el tenista de Jávea. Tres títulos, una final y dos semifinales son su balance cuando apenas se ha alcanzado el ecuador de la temporada. Y lo que le queda al alicantino.
Guille Llopis | NOSTRESPORT.COM
David Ferrer ha alcanzado la madurez tenística a sus recién cumplidos 30 años. El javeano está en un momento dulce y este 2012 está siendo su mejor año profesional. Recién rebasado el ecuador en la temporada que marca Roland Garros, y con el fin de la temporada de tierra batida, Ferrer ha sido campeón en tres torneos y ha disputado una final.
El alicantino es, tras Rafa Nadal, uno de los tenistas más sólidos en tierra batida, y así lo corroboran sus resultados en los torneos disputados sobre arcilla. Sólo el manacorí ha sido capaz de apartar a Ferrer de la que habría sido su primera final en un Grand Slam. David se ha quedado a las puertas de la gloria parisina, unas semifinales que hasta este año no había degustado en toda su carrera.
Además, Buenos Aires y Acapulco fueron testigo de sus victorias. Y, al igual que cayó en París, con tenistas de la armada española enfrente. Almagro en Argentina y Verdasco en México fueron las víctimas de ‘Ferru’, que se alzó campeón sin permitirse el lujo de ceder un solo set en las finales. Pero David no es un tenista atado a una superficie.
Ferrer ya venía lanzado desde Australia. En el primer Grand Slam de la temporada, el alicantino avanzó con paso firme hasta que se chocó contra un muro en cuartos de final, el a la postre campeón Djokovic. Pese a no pasar de los 8 mejores, la experiencia le sirvió para derrotar al belga Rochus en la final de Auckland en enero y ganar así su quinto trofeo ATP sobre pista rápida.
Pero 2012 no ha terminado. Ferrer quiere alargar su buen momento más allá de la temporada de tierra batida. Sus próximos retos serán sobre hierba: Queens y Wimbledon. Más allá., buscará su primera actuación de relevancia en unos Juegos Olímpicos, suerte que hasta ahora se le ha resistido y que sería un broche de oro a su gran año.