A pesar del viento, los diez primeros pilotos navegaban en un constante goteo de parejas y tríos, sin conseguir cuajar un grupo sólido, raro en la cilindrada menor. Ajeno a estas circunstancias, un piloto, el británico Bradley Smith, que desde el semáforo en verde no ha dado opción en la lucha por la victoria, se llevó el gato al agua. Apuradas, caídas, y adelantamientos sobre la línea de meta, en definitiva el mejor espectáculo del mundo en el siempre especial Gran Premio de España.
Redacción | NOSTRESPORT.COM
El británico de Bancaja Bradley Smith se ha mostrado incontestable en la ronda española. Con una salida fulgurante ha tomado el terreno suficiente para ir limando décimas al crono giro tras otro y junto a su compañero Julián Simón, ser los únicos en rodar por debajo de 48. Como no podía ser menos, se ha impuesto la lógica y Bradley, con uno de los mejores ritmos del fin de semana, se ha limitado sencillamente a desplegarlo en carrera. Así, el británico ha fraguado su lucha particular rodando en solitario y llegando a disponer de casi veinte segundos sobre el cuarteto perseguidor. A falta de ocho vueltas para el final, Bradley ha sufrido un problema en el cambio de su Aprilia que le ha limitado, aunque ha sabido gestionar el colchón del que gozaba para alzarse con la victoria. A pesar de no ser español, el de Oxford ha hecho suyo el embrujo de Jerez, el circuito donde debutó en el Mundial y el que le ha visto cosechar la primera victoria de su carrera deportiva.
Tan sólo un escalón por debajo en el podido, ha finalizado su compañero de equipo Sergio Gadea. El valenciano, encabezando por momentos el cuarteto perseguidor, ha visto claras desde bien pronto sus opciones al podio en casa y no las ha desaprovechado. Un lance de carrera entre dos pilotos le ha favorecido para llegar a recta de meta tras la estela de Marc Márquez, y pasarle justo en la línea. Segundo puesto para el de Bancaja que recupera el aliento tras su aciago comienzo de campeonato.
Menos suerte para Julián Simón, que saliendo desde la pole se ha rezagado en la salida, viendo como Bradley se escapaba. Ipso facto, el manchego ha ido a la caza de su compañero marcando vuelta rápida tras otra y estableciendo nuevo récord -1.47.057- en la catedral española del motociclismo. Con tan mala suerte que transcurridos cinco giros, en la curva cuatro de la pista andaluza, el tren trasero de su Aprilia le ha lanzado por los aires apartándole de la carrera. Afortunadamente ha sido una caída sin consecuencias y Julián ya piensa en Le Mans donde espera continuar en el podio.