Ambos contendientes llegan a la cita con sensaciones diferentes. Por un lado, las de Mayo van lanzadas y luchan por el triplete, mientras que las amarillas están firmando una temporada decepcionante sin opciones de tocar metal en este curso.
Redacción | Nostresport.com
El derbi del balonmano femenino por excelencia, el Parc Sagunt – Cementos la Unión, tendrá este sábado un color especial puesto que las locales ofrecerán la Copa de la Reina a su afición justo en uno de los enfrentamientos más especiales del año, el del Riba-Roja.
Ambos contendientes llegan a la cita con sensaciones diferentes. Por un lado, las de Mayo van lanzadas y luchan por el triplete, mientras que las amarillas están firmando una temporada decepcionante sin opciones de tocar metal en este curso.
A pesar de los momentos de cada escuadra, la confrontación en el Marigil se presenta como una batalla sin cuartel puesto que siempre que se enfrentan Cristina Mayo y Gregorio García parece que haya algo más que dos puntos en juego.
En el bando local puede pesar el cansancio acumulado y el hecho de no disponer de rotaciones en puestos claves. A pesar de este inconveniente, las gladiadoras saguntinas viven abonadas a la épica y seguro que no querrán defraudarse ni a ellas mismas, ni a sus incondicionales, por lo que seguro que volverán a exhibir las mismas armas que les llevaron a levantar la Copa al cielo navarro.
El Cementos, inmerso en un proceso de reestructuración por la alta edad de sus jugadoras y por la no continuidad de varias de sus profesionales para el año que viene, se presenta a la cita saguntina con la intención de ofrecer su mejor versión, la del equipo aguerrido y experimentado que puede amargar la tarde a cualquiera, aunque el rival para retomar el vuelo es el equipo que más en forma está dentro del panorama nacional.
El encuentro será a las 19:00 horas y los encargados de dirigir justicia serán los colegiados Gracia Sánchez y Cuevas Mambrilla (CA Cataluña). Se espera una gran entrada tanto por el equipo visitante, como por el hecho de recibir el trofeo acreditativo de la Copa de la Reina.