Tras la nacionalización de la entidad financiera Bankia, el futuro del Valencia está en peligro, pues la entidad financiera ha necesitado de la ayuda del gobierno para seguir adelante. Con la intención de asegurar que Bankia será capaz de hacer frente a sus gastos inmobiliarios, el estado ha rescatado a la entidad que hasta hace poco dirigía Rodrigo Rato.
Xavi Peris | NOSTRESPORT.COM
Muchos aficionados están preocupados por el futuro más inmediato del conjunto che, pues los últimos rumores acerca de la entidad financiera que ofrece cobijo al Valencia no son nada tranquilizantes. Tras el acuerdo firmado el 12 de diciembre con Bankia, en el cual el Valencia liquidaba la deuda con el banco, a cambio de una parte considerable de su patrimonio inmueble, además de conseguir una nueva vía de financiación por la cual Llorente prendía reemprender las obras del nuevo Mestalla y poder financiarlo. Parecía que el Valencia iba a tener por fin más claro su porvenir, pero las cosas están cambiando de forma brusca.
El problema radica en que los dos máximos representantes que firmaron los acuerdos con el Valencia han abandonado el barco de Bankia. Juan José Luis Olivas que dio el OK para la operación y Rodrigo Rato, que lo reafirmó ya no pertenecen a Bancaja y Bankia. No se sabe si la ausencia de estas dos caras va a afectar al contrato firmado, lo que es evidente es que las cosas no pintan nada bien por las tierras del Túria.
Por el bien del Valencia esperemos que las cosas empiecen a cambiar pronto, pero pinta mal. El futuro del Valencia parece ser nublado, no ayuda mucho que la entidad que supuestamente tiene que rescatarte de la quiebra, pida ayuda para poder seguir en marcha. Algo que tampoco llena de motivación a los aficionados, es que el mismo club no sale al paso para dar la cara y explicar la situación actual y cuáles son los planes para liquidar deudas y acabar el nuevo esatdio.
Tras la reciente nacionalización de Bankia por parte del gobierno, y por consiguiente la inyección de 7.000 a 7.500 millones de euros para poder afrontar sus gastos inmobiliarios ha creado un gran temor en el aficionado valencianista. La asociación del pequeño accionista del Valencia se ha manifestado y le ha pedido al consejo de administración y a la fundación que “velen por los intereses del VCF y no por terceros”.