Estupor. Esa fue la sensación que se llevaron a casa los aficionados del Hércules tras ver caer a su equipo ante el colista Nástic de Tarragona, que sin hacer un gran partido, sí fue capaz de acertar en los goles. La indolencia de los locales durante el choque (más clara al final de la primera parte) plantea muchas dudas sobre la realidad de la plantilla blanquiazul en esta Liga, aunque el playoff de ascenso sigue a su alcance.
Redacción Alicante | NOSTRESPORT.COM
Menos público del previsto al inicio del partido, aunque es comprensible dado el horario de juego y la situación de ambos equipos en la tabla clasificatoria. Ya desde el primer balón se vislumbró la estrategia de las dos escuadras, con un Hércules muy seguro en defensa y con gran verticalidad en ataque, y con un Nástic bien situado sobre el rectángulo de juego y tratando de salir al contragolpe a la mínima ocasión. Fruto de esa verticalidad ofensiva de los alicantinos llegó la primera ocasión del partido en el minuto, en un chut desde la frontal del área de Peña que obligó a Rubén a desviar el balón a saque de esquina. En este primer tercio de partido, el dominio de balón perteneció al Hércules y el juego se desarrolló casi exclusivamente en el campo visitante; así pues, salvo algún contraataque sin excesivo peligro para la meta de Falcón, las ocasiones se sucedieron en el área tarraconense, aunque los locales no acertaron a concretar ninguna. Mención especial a la banda izquierda del ataque blanquiazul, con Peña y Calvo como jugadores más incisivos.
Pese a lo dicho, no se rindieron los de D’Alessandro, y en un rápido contraataque bien pudieron conseguir el primero del partido en el minuto 28 tras un gran cabezazo de Morán que rechazó Falcón en una gran estirada. La jugada animó al Nástic, que comenzó a presionar la salida de balón rival con mayor intensidad, robando varios balones cerca del área local. Y en una de esas contras llegó el primer gol de la tarde, tras un penalty de Aguilar a Morán que lanzó el exherculano. No hacía justicia el gol, visto el juego de ambos equipos sobre el cesped del Rico Pérez, pero como se suele decir, si perdonas lo pagas caro, y eso fue lo que ocurrió.
El gol fue un mazazo para los de Mandiá, que se mostraron muy inseguros en el resto de la primera parte. Pero no acababa con el descanso el calvario de los locales, que vieron como los tarraconenses lograban su segundo gol en la última jugada de la primera parte, al rematar Rodri – otro exherculano – de cabeza un buen lanzamiento de falta de Seoane … Demasiado castigo para un Hércules que si bien fue superior durante 30 minutos, vio como su rival supo hacer lo que ellos no pudieron o no supieron: marcar goles.
Tras el reglamentario paso por vestuarios, Mandiá se vio obligado a mover ficha. Con la salida de Gilvan y Urko Vera por Sanchón y Tiago Gomes trató el gallego de buscar más definición sobre la meta del Nástic, que en esta segunda parte se cerró sobre su portería. Y la estrategia le salió bien, pues con tan sólo 4 minutos de juego el brasileño logró irse de sus defensores y en una rápida contra logró el primero para los locales. El gol animó a los aficionados alicantinos, que se habían mosrado algo dormidos hasta el momento. El Hérculesa, además, ya no perdía el balón con tanta facilidad, recordando al de los primeros treinta minutos. Sólo diez minutos después del gol, y con los herculanos presionando a su rival y poniendo cerco a la meta de Rubén, llegó la segunda gran ocasión de gol para el Hércules, en un gran cabezazo de Urko Vera que se estrelló en la base del poste de la meta rival.
Siguieron los de Mandiá asediando la meta del Nástic, con Tote al mando de la ofensiva, mientras que su rival iba acumulando hombres sobre su portería a cada minuto que pasaba. Los locales dispusieron de varias ocasiones, pero ninguna con la claridad de las anteriores. El técnico local volvió a tratar de variar el signo del choque con su último cambio, pero la entrada de Sardinero por Samuel no surtió el efecto deseado, pues aunque el juego se desarrolló casi por completo en campo visitante, la defensa del Nástic se mostró muy segura y ordenada. Incluso hubo una jugada que pudo cambiar el rumbo del partido, pues en un barullo en el área visitante el colegiado no vio unas clarísimas manos de un defensor grana, por lo que no señaló un penalty que de haber acabado en gol pudo marcar un final muy distinto al que se vio. Y es que para colmo de males hacia el bando blanquiazul, y como en la primera parte, el Nástic estuvo más vivo que su rival, y consiguió su tercer gol en una escapada en solitario de Morán ante quien no pudo hacer casi nada Falcón.
En definitiva, una victoria que sirve de mucho a un Nástic que ve algo de luz al final del tunel de la salvación, y una derrota que hace crecer muchas dudas en el seno de un Hércules que lleva el mando de los partidos pero que es incapaz de convertir en goles ese dominio.
FICHA TÉCNICA
Hércules de Alicante, 1: Falcón, Samuel (Sardinero, min. 77), Tote, Aguilar, Peña, Calvo, Rivas, Mora, Sanchón (Urko Vera, min. 46), Arbilla y Tiago (Gilvan, min. 46).
Gimnástic de Tarragona, 3: Rubén, Mingo, Rodri (Arzu, min. 61), Ortiz, Seoane, Morán, Longás, Mairata, Galindo (Fuster, min. 75), Xisco, Millán (Tuni, min. 34).
Goles: 0-1, Morán (p., min. 36); 0-2, Rodri (min. 45); 1-2, Gilvan (min. 49); 1-3, Morán (min. 91).
Árbitro: Sr. Hernández Pérez (colegio canario). Mostró tarjetas amarillas a Mora, Urko Vera, Calvo, Aguilar, Peña, Tote y Samuel por parte herculana, y a Rodri y Longás en el bando visitante.
Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 31 de la Liga Adelante 2011/2012, disputado en el Estadio José Rico Pérez de Alicante, ante unos 9700 espectadores.