Desposeído de alma, el Alicante Costa Blanca emprendió otro viaje inexplicable de más a menos hasta desaparecer. Sin ningún ánimo defensivo, los alicantinos quedaron a merced de un Lleida crecido que amedrentó al plantel de Quim Costa aferrándose al poderío literal de sus pivots y al cuchillo en el perímetro de Berni Álvarez.
Redacción | NOSTRESPORT.COM
Nueva derrota, la tercera en casa, ésta encajando 101 puntos y evidenciando la misma mala cabeza, idéntico desorden colectivo y falta de soluciones -en el banco y en la pista- para revertir el basket plano que ya se ha repetido otras veces a lo largo de la temporada.
El Lucentum fue blando, mantequilla en pomada para ser exactos, con una puesta en escena impropia de un aspirante al ascenso que juega como local ante un rival directo. Sólo aguantó un asalto (24-18), y lo hizo porque Fisher estuvo fino en el uno contra uno. Pero el recurso unilateral se tornó vicio, pues la locura que traslada el base lucentino a sus compañeros cuando trabaja sólo para él descentra a un colectivo al que le cuesta horrores pararse a pensar.
Desprovistos de sentido táctico, hay jugadores que se vuelven grises, como Waleskowski, Lucio o Carroll. Sin ellos dentro del sistema, el ataque se hipoteca a la improvisación de cada cual y ayer no era el día. 31 puntos le endosó el Lleida al Costa Blanca en el segundo parcial: 41-49.
El paso por el vestuario debía suponer una ruptura con lo pretérito y un firme propósito de enmienda. Nada más lejos. En la primera jugada, Digbeu discutía con un árbitro mientras botaba el balón en vez de jugar. Lo perdió, y con él se fue todo a la… con perdón. Ni mono de faena ni chaqué, ni ataque ni defensa, muchos problemas y sin ases en la manga. Rotar y rotar, pero ayer daba igual quien estuviera, porque ninguno se dio cuenta de que sin pegar es muy difícil tumbar a un Plus Pujol terriblemente agresivo.
Los catalanes doblaron en rebotes al Lucentum, anularon a la fuerza a sus hombres altos, les ganaron la partida (56 tantos de los ilerdenses por 29 de los alicantinos) y les fueron debilitando, ejecutando cada acción como si les fuera la vida en ello. La presencia de Kevin Thompson se reveló más determinante de lo que cabría esperar, liberó de presión a sus compañeros y se apoyó en un excelente Mainoldi, que se manejó bien fuera y dentro (4 triples y 7 rebotes).
LOS DATOS DEL PARTIDO
Alicante Costa Blanca, 78: Fisher (15), Digbeu (17), Carroll (4); Norel (11), Waleskowski (11) -cinco inicial- George (5), Weigand (4), Coppenrath (2), Dumas (4) y Angulo (5). Plus Pujol Lleida, 101: Jones (4), Fergerson (7), Vinicius (10), Mainoldi (21), Thmpson (19) -cinco inicial- Berni Álvarez (12), Comas (9), Hettsheimeier (6), Alberto Miguel (12), Oriol Jorge (1) y Estorach.
Parciales: 24-18; 17-31; 17-23 y 20-29.
Árbitros: González Zumajo y Rodríguez de Rada.
Fuente: La Verdad (Alicante).