A pesar del excesivo castigo que recibió el Villarreal en el City of Manchester, el equipo de Juan Carlos Garrido continúa vivo en la Champions gracias al empate entre Nápoles y Bayern de Munich. El submarino amarillo tendrá que ganar los tres partidos que restan para soñar con los octavos de final o, al menos, por la tercera plaza que da acceso a la Europa League.
José Soler Amorós I NOSTRESPORT.COM
A pesar del excesivo castigo que recibió el Villarreal en el City of Manchester, el equipo de Juan Carlos Garrido continúa vivo en la Champions gracias al empate entre Nápoles y Bayern de Munich. El submarino amarillo tendrá que ganar los tres partidos que restan para soñar con los octavos de final o, al menos, por la tercera plaza que da acceso a la Europa League.
El choque entre Nápoles y Bayern de Munich comenzó muy agresivo por parte de los alemanes, conscientes de que un triunfo certificaría casi su presencia en octavos de final de la Champions League. Los quilates de la ofensiva napolitana formada por Hamsik, Lavezzi y Cavani fueron un espejismo en los primeros minutos debido al despliegue de juego alemán. Fruto de ello, llegó el primer gol del conjunto de Heynckes a los dos minutos de partido gracias al tanto de Toni Kroos, que aprovechó un gran centro desde la banda derecha para controlar y superar con sutileza la escuadra defendida por De Sanctis.
Los napolitanos no encontraban la llave para frenar la máquina alemana y optaron por trabar el juego con faltas. A pesar de ello, el monólogo de los muniqueses persistió y, después de varias acciones de toque, el goleador Mario Gómez pudo ampliar la renta con un misil desde fuera del área, pero su disparo no encontró portería. Poco después, en el minuto 33, la rapidez del central Paolo Cannavaro evitó que el propio Mario Gómez hiciera el segundo tras un mal rechace del guardameta De Sanctis a tiro de Boateng.
Los muniqueses no notaron la falta de Robben, aunque su total dominio se vio truncado en los minutos finales de la primera parte, gracias al desafortunado despeje de Badstuber hacia su portería tras un gran centro del lateral Maggio, lo que significaba el empate a uno y un duro jarro de agua fría para el equipo alemán tras una primera mitad casi perfecta.
Una vez reaunudado el partido, el Bayern tomó nuevamente la batuta y, al tercer minuto, el árbitro señaló penalti por manos de Cannavaro. Como en la primera mitad, los de Heynckes se encontraban de nuevo ante una ocasión de oro para marcar y rematar el choque, aunque, en esta ocasión, el portero italiano desbarató el lanzamiento de ‘SuperMario’.
El error desde el punto fatídico no paró a un Bayern que continuó con el peso del encuentro y Müller volvió a desperdiciar una gran oportunidad en el minuto 54. Tras superar el ecuador de la segunda parte, el partido entró en una fase de lentitud, seguido de muchas tarjetas amarillas para ambos equipos (cuatro para los italianos y cinco para los alemanes).
En los instantes finales ningún conjunto quiso arriesgar y el partido terminó en empate, por lo que el Villarreal sigue con opciones a pesar de no haber logrado un punto en las tres primeras jornadas. Para ello, tendrá que lograr los 9 puntos que restan y esperar que el Bayern venza a City y Nápoles.
La clasificación queda encabezada por el Bayern con siete puntos, seguido de Nápoles con cinco y City con cuatro. Cierra el grupo A el Villarreal con 0 puntos.