Redacción I NOSTRESPORT.COM
La competición liguera en su jornada decimoctava cruza a dos equipos fiables desde perspectivas antagónicas. El Elche ha esprintado considerablemente desde el mes de noviembre. Su escalada en la tabla general resulta incontestable aunque de nuevo cuño. El C.D. Castellón viene manteniendo desde el principio de la Liga un diagrama de rentabilidad sin crestas ni simas pronunciadas que le ha permitido solidificar su presencia en los estratos más definidos y elevados de la clasificación. No despunta, pero siempre está ahí. Es seguro.
La regularidad, principalmente en condición de local, ante una explosión incandescente de materia. El fútbol cruza a dos equipos atrevidos y con ambición decididos a mirar hacia adelante y a huir de depresiones del pasado. Conocen de sobra el ecosistema en el que se mueven y ofrecen respuestas para adaptarse.
El triunfo es la guía que fundamenta sus movimientos; el eje de su razón de ser. Son proyecciones especialmente lumínicas que partirán mañana sábado en busca de goles, puntos y victorias en un símil con el oro, incienso y mirra derivados de las ilusiones propias de las fechas navideñas. Desde ese prisma, resulta un atentado sugerir empates o cualquier tipo de armisticio. Es una afrenta absoluta ante la mentalidad ganadora que exhiben.