Se acaban los calificativos para valorar la temporada de Roberto Soldado. Cuando el tren de la Champions parecía inalcanzable, apareció el titán ché para retomar la esperanza a base de goles. Ocho de los últimos 17 tantos llevan la firma del delantero, una cifra que ha servido para catapultar al Valencia hacia la cuarta plaza y para llamar la atención de Vicente del Bosque, que no ha dudado en citarle para disputar la Copa Confederaciones.
José Soler Amorós I NOSTRESPORT.COM
Se acaban los calificativos para valorar la temporada de Roberto Soldado. Cuando el tren de la Champions parecía inalcanzable, apareció el titán ché para retomar la esperanza a base de goles. Ocho de los últimos 17 tantos llevan la firma del delantero, una cifra que ha servido para catapultar al Valencia hacia la cuarta plaza y para llamar la atención de Vicente del Bosque, que no ha dudado en citarle para disputar la Copa Confederaciones.
La esponateidad que el fútbol demuestra en algunos casos provoca que en un abrir y cerrar de ojos las alegrías se transformen en penas, o la euforia se convierta en decepción. Cualquier reacción en la situación más delicada puede permitir el salto hacia la gloria, y el Valencia se encuentra a un sólo partido de cumplirlo.
Cuando la derrota por 4-2 ante la Real Sociedad condenaba a los chés a conformarse con la Europa League, el espíritu de la plantilla y las garras de su máximo artillero resurgieron para intentar lo que parecía ser un milagro.
Cuatro triunfos consecutivos tras aquella dolorosa derrota en San Sebastián han situado a los de Ernesto Valverde en uno de los cuatro altares que dan acceso a la competición más prestigiosa de Europa, y Roberto Soldado tiene mucha culpa de ello.
El ariete valenciano suma 22 goles en la presente Liga, aunque su polvora se da desmelenado en la recta final, en el instante en que su equipo más le necesitaba.
Ayer ante el Granada, Soldado apareció cuando las alarmas comenzaban a activarse y su gol en el 59′ metió de lleno al Valencia en la cuarta plaza, aprovechando el empate in extremis de la Real Sociedad frente al Real Madrid.
Pero aún resta una cita, la más decisiva de todas. La aportación del goleador valenciano será crucial en el Sánchez Pizjuán, terreno complicado donde tendrá que ganar para asegurarse su presencia en la Champions League el próximo año. No obstante, la Real Sociedad visitará la cancha de un Deportivo que se juega su supervivencia en Primera, por lo que un empate serviría, independientemente de lo que hagan los de Valverde ante el Sevilla.