El UBE L’Illa-Grau ha tenido que diseñar un plan especial de trabajo para dos de sus jugadores en las primeras semanas de pretemporada por diferentes motivos, en un caso un retraso en la llegada a Castellón y en otro por razones religiosas. Los técnicos del conjunto de Superliga-2, liderados por Carlos Cavalli, intentan de esta forma que toda su plantilla alcance un tono físico similar de una forma progresiva pero al unísono.
Redacción | NOSTRESPORT.COM
El UBE L’Illa-Grau ha tenido que diseñar un plan especial de trabajo para dos de sus jugadores en las primeras semanas de pretemporada por diferentes motivos, en un caso un retraso en la llegada a Castellón y en otro por razones religiosas. Los técnicos del conjunto de Superliga-2, liderados por Carlos Cavalli, intentan de esta forma que toda su plantilla alcance un tono físico similar de una forma progresiva pero al unísono.
El primer “problema” ha estado protagonizado por Leo Baldissera, que tuvo que retrasar su llegada a España desde Brasil con permiso del club debido a motivos familiares. Un grave accidente de su padre le retuvo unos días adicionales en su país, por lo que ahora está haciendo un trabajo físico específico. “Queremos evitar cualquier sobrecarga y por eso hemos pautado un entrenamiento personal”, apunta Cavalli. El jugador sigue un plan de menos carga de trabajo, aunque se ejercita incluso en el día de descanso semanal de la plantilla efectuando series de carrera continua y estiramientos.
El segundo “problema” tiene a Rachid Bouchdouk como protagonista, aunque en su caso ni tan siquiera se puede hablar de problema. El jugador, que profesa la religión musulmana, está siguiendo los preceptos del Ramadán y, por tanto, su pretemporada resulta un tanto más dura que para el resto de integrantes de la plantilla. El adelanto este año del mes del ayuno que ordena el Islam ha hecho coincidir la parte más exigente de la preparación física con esas prácticas religiosas, por lo que Rachid también tiene un plan especial para evitar los riesgos de la deshidratación.
Cavalli, por otra parte, se muestra gratamente sorprendido por el ritmo de trabajo de los refuerzos del UBE L’Illa-Grau para la nueva temporada. “Tanto el brasileño Bryan como el venezolano Levi van a ser importantes en nuestro proyecto. Lo hemos podido confirmar en los primeros entrenamientos en los que hemos trabajado el ataque. Van a rendir, seguro. Y, además, creo que su integración está garantizada”, apunta el técnico.