Después del la primera jornada las ilusiones medraron, el ambiente quedó enrarecido cuando comenzaron a verse camisetas rusa en la pista, nadie conocía al Finpromko-UPI, pero si a la selección rusa. Pegatinas improvisadas y hojas realizadas por impresora, tapaban el uniforme de la selección rusa. Los méritos de Josephine Onyia quien ganaba lo 100 metros lisos, Hasna Benhassi que hacía lo propio en el 800 y Dolores Checa que plantaba cara a la mismísima Gulnara Galkina jugándose la victoria en la misma recta de meta.
Redacción | Nostresport.com
Después del la primera jornada las ilusiones medraron, el ambiente quedó enrarecido cuando comenzaron a verse camisetas rusa en la pista, nadie conocía al Finpromko-UPI, pero si a la selección rusa. Pegatinas improvisadas y hojas realizadas por impresora, tapaban el uniforme de la selección rusa. Los méritos de Josephine Onyia quien ganaba lo 100 metros lisos, Hasna Benhassi que hacía lo propio en el 800 y Dolores Checa que plantaba cara a la mismísima Gulnara Galkina jugándose la victoria en la misma recta de meta, parando el crono en 8.43.00, a tan sólo 4 milésimas de la todopoderosa rusa, o en el relevo se bajaría de los 45 segundos siendo segundas.
Todo ello quedaba empañado con los tres nulos de Dana Cervantes o el vergonzoso espectáculo acontecido en el triple. Las mediciones variaban a capricho de la máquina, la cinta métrica no se quería utilizar, las atletas y los respectivos entrenadores no daban crédito a lo que sucedía. Al final dos reclamaciones formales por parte del Valencia, una solicitando la repetición de la prueba de triple, otra pidiendo la descalificación de las atletas rusas en las pruebas de pértiga y 400 metros lisos, al utilizar una equipación diferente a la del club participante. Todo quedó en agua de borrajas, aquellos que tenía que tomar la más justa de las decisiones, se emplazaron para la próxima competición con el fin de subsanar errores.
Al final del día, 82 puntos para el desconocido Finpromko-UPI, 63 para el Valencia Terra i Mar y 60 para el Panellinios griego. 19 puntos de insalvable ventaja para la segunda jornada.
Josephine volvió a ganar, Ruth enseñó sus armas y con 1,95 se llevó la prueba. Rosa Morató plantó cara a la campeona del mundo y logró un meritorio segundo puesto. Como se preveía tras la primera jornada, la distancia fue insalvable. El tiempo tampoco acompañó, una fuerte trompa de agua anegaba las pistas de San António de Vila Real, la humedad y el frío sustituían al aire del día anterior.
Al final el gran Finpromko-UPI, ese club ruso que surgió de la nada y que había destronado al 11 veces campeón europeo, el Luch de Moscú, en su desconocida liga doméstica lograba134 puntos se hizo con la victoria. El C.A. Valencia Terra i Mar se proclamaba por octava vez subcampeón de Europa, todo un éxito para el atletismo español, y más cuando no sólo competía contra la mismísima selección rusa, esta vez con equipación incluida, sino contra las adversidades métricas, la suma 110 puntos. En tercera posición el Panellinios con 95,5 puntos.
El C.A. Valencia Terra i Mar sale de Portugal con la cabeza bien alta, subcampenato europeo y la sensación de que algo raro pasa en la Copa de Europa de Clubes Campeones.