El Barcelona visitará el feudo del Villarreal con una plantilla debilitada tras los últimos encuentros de sus jugadores internacionales con sus respectivas selecciones. El Submarino amarillo intentará aprovechar el virus FIFA para buscar la victoria en El Madrigal (sábado, 22 hs.)
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Matías L. Sartori | NOSTRESPORT.COM
Como si fuera una final. Con esta mentalidad los pupilos de Guardiola y los de Garrido buscarán en la alfombra verde de El Madrigal apoderarse de los tres puntos. Los objetivos de ambos son diferentes, es cierto, pero en cualquier caso solo vale un resultado: el triunfo.
El Villarreal, que se mantiene en el podio clasificatorio, quiere seguir soñando con permanecer en el puesto de bronce que le garantiza su estancia en la mejor competición continental: La Champions. El equipo de Garrido, que sigue su pulseada sin tregua con el Valencia en si disputa por la posición que actualmente ocupa los amarillos, sabe que recibirán al mejor equipo, probablemente, del mundo.
Sin embargo, la bacteria FIFA podría desfavorecer a los blaugranas ya que el virus sigue constipando, a base de lesiones, a los jugadores del Barcelona. Messi regresó de su aventura con su selección argentina "tocado" y aunque se ha confirmado que puede jugar es conciente que no podrá rendir al 100% debido a la acumulación del minutos jugados entre el Barcelona y los compromisos con la albiceleste. Ante Costa Rica, pudo descansar, pero ahora volverá a pisar el césped de juego, en este caso, en El Madrigal.
Sus compatriotas, Mascherano y Milito, también llegan con todo un océano de kilómetros en sus piernas que invitan a pensar que no llegarán con todo su potencial. Y, como si esto fuera poco, Xavi, el cerebro del equipo, no podrá estar en la partida. A esto hay que sumarle el esguince que sufrió con Bojan en su tobillo con la Sub 21 y que Maxwell y Pedro también podrían ser dudas para el choque por encontrarse, también, tocados.
La maquina de Guardiola llega oxidada a El Madrigal. Una oportunidad inmejorable se le presenta al Submarino amarillo que deberá sacar a flotar su juego y aprovechar las ventajas que les dejó el virus FIFA.