Elisa Aguilar, capitana del Ros Casares, pasa por unos días complicados. Una microrrotura en el soleo de la pierna derecha le obliga a “ver los toros desde la barrera” y, para una competidora que siempre ha esquivado las lesiones como ella, se hace complicado.
Redacción | NOSTRESPORT.COM
Elisa Aguilar, capitana del Ros Casares, pasa por unos días complicados. Una microrrotura en el soleo de la pierna derecha le obliga a “ver los toros desde la barrera” y, para una competidora que siempre ha esquivado las lesiones como ella, se hace complicado.
“Lo llevo fatal”. Es la primera expresión resignada que ofrece Elisa Aguilar al ser preguntada por cómo ‘sobrevive’ sin poder saltar a la cancha por culpa de una lesión muscular. “Es la primera lesión que tengo y no ha venido en el momento más idóneo. Ya jugué lesionada la Copa de la Reina, ahora empiezan los play-offs contra Praga, y va a ser complicado que lo juegue. Va a estar muy justo, y si no me encuentro bien y ayudar al equipo, soy la primera en reconocer que esos partidos requieren un esfuerzo físico que es complicado”. Elisa lamenta que esta lesión haya llegado en un momento tan incómodo como este, cuando en el horizonte aparece la eliminatoria de los octavos de final de la Euroliga ante el USK Praga. La capitana del equipo valenciano explica que “es una lesión muscular, no es muy grande, son cuatro milímetros, pero todo requiere su tiempo, su proceso, y estoy trabajando para ponerme bien y no recaer. Cuando empiece, lógicamente voy a hacerlo con unas ganas que me voy a comer hasta el parquet, la verdad es que lo paso muy mal viendo los toros desde la grada”.
Al menos, el Ros Casares se sobrepuso a su ausencia en el primer partido sin ella con una amplia victoria sobre el Argón Uni Girona, en un encuentro en el que Becky Hammon amplió sus responsabilidades para llegar a ser la MVP de la jornada. “Becky es una jugadora muy buena, cuando yo estoy ella suele hacer de ‘dos’, pero ahora ha tenido que hacer también de base, y está anotando mucho, ojalá siga así, será bueno para el equipo” explica Elisa Aguilar.
Quizá la eliminatoria europea con el USK Praga llegue demasiado pronto para que Elisa pueda participar, pero si todo sale bien, ya se vislumbra un duelo de cuartos de final ante Halcón Avenida, siempre que las salmantinas cumplan su parte dejando atrás al Bourges francés. ¿Un cruce divertido? “Sí… Bueno, lo malo es que los dos equipos nos podíamos haber metido en la Final Four. Pero esa eliminatoria sería como todos los partidos contra ellas, con todo lo que ello supone. Tienen un equipo muy equilibrado, por dentro y por fuera, y ese duelo tendría mucho más morbo de lo habitual. Lo que está claro es que nosotras tenemos entre ceja y ceja ser ya campeonas de Europa, y queremos lograrlo este año”.
Hablar con Elisa Aguilar es hablar con una de las mejores triplistas del panorama internacional. Sus lanzamientos desde posiciones lejanísimas son clásicos, así que cualquiera puede pensar que esta jugadora sería oro puro si el baloncesto femenino tuviera ya la línea de tres puntos a 6’75 metros de distancia, como actualmente se está utilizando ya en la Adecco Oro. “Yo estoy acostumbrada a tirar desde lejos, y los 6’75 no me van a costar mucho, de hecho ya he probado varias veces a lanzar desde ahí” cuenta, “pero claro que en la Liga Femenina se necesitará un tiempo para adaptarse, los porcentajes bajarán, como ha sucedido ya en la competición en la que se usa. Eso afectará a los tiros, no ya en estático, especialmente en los lanzamientos al salir de bloqueos”.