¿Qué fue lo que ha pasado? ¿En qué se falló? Una derrota que arroja muchos interrogantes que surgen para explicar el porqué España quedó en las puertas de la gloria ante un rival con mucha altura y experiencia. Un digno rival al que se subestimó pensando de que el ranking podía pesar más.
Ezequiel P. Pernica | NOSTRESPORT.COM
Ya ante la lesión de Nadal se especulaba si España tendría lo que se necesita para llegar a alcanzar la sexta Copa Davis. Se miró hacia atrás y se recordó aquella final obtenida en Argentina ante un público duro en Mar del Plata durante el 2008. Pues sí, se dijeron unos a otros y tanto las series precedentes a la final confirmaban a un equipo bien armado con un Ferrer imbatible y un Almagro en muy alta estima.
Hasta Corretja se dispuso a corregir las falencias de la armada española. Colocó y ratificó a Granollers y Marc López como doblistas y éstos han llegado tan lejos que se quedaron con la Masters Cup en Londres éste año. Y lo han hecho muy bien, solo que se han topado con uno de los mejores doblistas como Stepanek que tiene un juego casi perfecto cuando se va a la red. Si uno hace una evaluación Stepanek ha sido el protagonista en ésta gesta que han logrado los checos. ¿Berdych? Ha hecho su parte, pero quien se ha destacado como en cada serie ha sido el líder veterano. Se creyó que Almagro podría sin problemas debido a su puesto en el ATP pero no fue así. Inclusive Berdych quedó debajo del experto, lo que demuestra que el ranking no lo es todo.
Pero enfrente estaba una República Checa con ansias de obtener la segunda Copa Davis (La primera como República Checa, ya que antes se consagró cuando era Checoslovaquia). Con un Berdych con categoría de Top 5 y ante un Stepanek quien sabe como jugar éste tipo de encuentros. Lo cierto es que Stepanek ha jugado el partidod e su vida y con astucia ha metido a Nico Almagro en su juego. Inclusive Corretja le advirtió una y otra vez que no entrara en el juego del checo, en una charla que parecía más de un boxeador y su entrenador que de un tenista y su capitán de Copa Davis. Pero el murciano no logró realizar lo que le recomendaba su capitán y se vio perjudicado por su personalidad que le ha jugado una mala pasada. No sólo entró en el juego del rival sino en el de la tribuna también. Una lástima, porque tiene el material necesario, pero sigue sin tener ése temple de acero que se requiere para ser grande. . Es verdad que los checos venían muy cansados. Ferrer supo aprovechar esa ventaja. Almagro no.
Cómo dijo alguna vez John Mc Enroe: «Siempre he luchado contra mi temperamento, si no lo hubiera tenido hubiera sido un mejor jugador». Es hora de crecer para Nicolás Almagro que ya no tiene 19 años. Debe reevaluar muchas cosas si quiere seguír mejorando en su tenis y lograr obetener la mente fría para llegar más lejos en cada torneo y llegar a lo más alto. Está claro que no puede seguír siendo una «promesa».
En cuanto a Corretja, en la humilde opinión de éste periodista, no hay razón para que no siga a cargo de la armada española. La única razón, es que el mismo Corretja no éste con ánimos de seguir a cargo de la flota. La otra es la presencia de Juan Carlos Ferrero, pero no hay razón por la cuál el recién retirado tenista valenciano no pueda ser sub-capitán. (Foto: Copa Davis)