El huracán interno que vive el Hércules parece no tener fin. Las recientes discrepancias entre Enrique Ortiz y Sergio Fernández, por la intención del primero de incorporar a su yerno, Javier Portillo a la plantilla herculana, ante la negativa del director deportivo han provocado un conflicto que amenaza con saldarse con la salida del director deportivo. Tras la reunión, el empresario afirmó que “se está buscando la mejor opción para el club”.
Iván Martínez García | NOSTRESPORT.COM
El huracán interno que vive el Hércules parece no tener fin. Las recientes discrepancias entre Enrique Ortiz y Sergio Fernández, por la intención del primero de incorporar a su yerno, Javier Portillo a la plantilla herculana, ante la negativa del director deportivo han provocado un conflicto que amenaza con saldarse con la salida del director deportivo. Tras la reunión, el empresario afirmó que “se está buscando la mejor opción para el club”.
Enrique Ortiz y Sergio Fernández están obligados a entenderse si ambos quieren seguir formando parte del Hércules. El empresario se niega a renunciar a su intención de traer a Javier Portillo, lo cual ha creado muchas discrepancias en las oficinas y plantilla del club, que no comparten esta decisión autoritaria.
Tras la reunión de hoy, el empresario afirmó que las posibilidades de que Sergio Fernández continúe con el Hércules “están al 50%, por lo que espera que esta semana se decida”. Además, Ortiz reconoce que las discrepancias continúan, aunque poco a poco se está llegando a un mayor consenso: “Las posturas son las mismas, pero cuanto más nos reunimos, más cerca estamos de llegar a acuerdos”.
Por su parte, la postura de Sergio Fernández ha dado un pequeño giro en los últimos días. El leonés afirmó que abandonaría la disciplina del Hércules si Enrique Ortiz continuaba con su decisión de traer a su yerno, Javier Portillo, de nuevo a la disciplina del club blanquiazul. Ahora, el director deportivo niega su intención de salir a menos que le despidan, y admitió su disposición a seguir trabajando para confeccionar la plantilla del equipo para la próxima temporada.
Poco a poco se empieza a ver la luz a una situación complicada en las oficinas del Hércules. Las discrepancias internas son un síntoma de la poca armonía en los despachos y vislumbran una crisis que de no solventarse podrían afectar a la situación deportiva del equipo. De momento, las reuniones permiten acercar posturas para que todas las partes puedan entenderse por el bien del club.