Mauricio Pellegrino cayó víctima del mal momento institucional y fue el chivo expiatorio de la mala dirigencia valencianista. La afición condenó a la dirigencia reclamando un responsable y Llorente arrojó a Pellegrino a los leones. Quizá, el menos responsable de todos.
Ezequiel P. Pernica | NOSTRESPORT.COM
Mauricio Pellegrino cayó víctima del mal momento institucional y fue el chivo expiatorio de la mala dirigencia valencianista. La afición condenó a la dirigencia reclamando un responsable y Llorente arrojó a pellegrino a los leones. Quizá, el menos responsable de todos.
"Es una decisión injusta producto de un calentón y del miedo por la situación". "No comparto la decisión, pero esto es fútbol y es lo que hay" expuso molesto, el ahora ex entrenador blanquinegro.
"Es una situación coyuntural" siguió, "el equipo está a cuatro o cinco puntos del objetivo de la Liga y clasificado para la siguiente ronda en la Champions y la Copa del Rey. La imagen de los dos últimos
partidos, sobre todo, ayer, es coyuntural, no
es la que queremos, pero soy el responsable"
Sin embargo, más allá de su salida, se sigue unido al Valencia. "Quiero agradecer a la afición y al club la oportunidad que me han dado. Quiero desearle lo mejor al Valencia. Entre jugador y entrenador he pasado 10 años aquí y ojalá la vida me dé otra oportunidad de volver al Valencia". Una decisión injusta es la que lo aleja del club, pero con la oportunidad de volver con una dirigencia que valore y sostenga su proyecto.