Los tantos de Gavi, Nico Williams, Joselu, dos de Ferran Torres y el debutante Álex Baena colocan a la Selección cerca de la cabeza de su grupo camino a la Eurocopa
Hay amores fugaces, estivales, intermitentes, prolongados, eternos… y luego está lo de la Selección Española con Granada.
La ciudad de la Alhambra (La Roja en árabe) ha vuelto a resultar talismán en el camino del equipo de todos hacia la próxima Eurocopa.
Seis goles seis a sumar a los siete de Georgia para culminar una semana de ensueño que allana el camino hacia la fase final.
Ante Chipre, Luis de la Fuente mantenía portería y defensa y cambiaba mediocampo y extremos respecto al equipo de Tiflis, manteniendo idéntico espíritu ofensivo.
Desde el silbatazo inicial, España se volcaba sobre la meta de Joel Mall, quien a duras penas podía contener con su zaga el vendaval de fútbol de la Selección.
La lata tardaba poco más de un cuarto de hora en abrirse, gracias a la autopista en la que Nico Williams convertía el flanco izquierdo, sirviendo dos balones de oro a Gavi primero por abajo y a Mikel Merino poco después de cabeza para poner tierra de por medio al descanso.
En la reanudación llegaban los cambios y se desataba la eficacia rematadora en la figura de Joselu y un Ferran Torres descomunal en su vuelta con doblete anotador.
Mención aparte merecen además un inspirado Carvajal en las asistencias y la aparición providencial de Álex Baena quien, en un hecho insólito, hacía gol en el primer balón que ha tocado como internacional absoluto.
Set en blanco final y tres importantes puntos más al casillero con la líder Escocia avizorándose ya en el horizonte un jueves 12 de octubre, día de la Hispanidad y sobre el césped de La Cartuja de Sevilla.