Sabemos que la vitamina D, como sucede con otros nutrientes, cumple funciones esenciales para el organismo. La «vitamina del Sol» es fundamental para tener una vida saludable, pero también presenta cualidades que son especialmente útiles para lograr un buen rendimiento deportivo. Estos son los beneficios que presenta para los atletas.
Sabemos que la vitamina D, como sucede con otros nutrientes, cumple funciones esenciales para el organismo. La «vitamina del Sol» es fundamental para tener una vida saludable, pero también presenta cualidades que son especialmente útiles para lograr un buen rendimiento deportivo. Estos son los beneficios que presenta para los atletas.
Beneficios de la vitamina D
La vitamina D favorece el desempeño de los deportistas en sus entrenamientos. Esto se debe a que cumple funciones muy variadas en nuestro organismo, algunas de ellas estrechamente relacionadas con el ejercicio físico:
- En primer lugar, contribuye a la absorción de calcio y fósforo del cuerpo. Estos elementos son imprescindibles en el fortalecimiento de los huesos, lo que ayuda a prevenir lesiones. Los deportistas con deficiencia de vitamina D suelen lesionarse con más facilidad, poniéndose en un mayor riesgo cuando entrenan.
- Esta sustancia también actúa en los nervios, facilitando una mejor comunicación entre el cerebro y el resto del cuerpo. Para estar alerta y hacer movimientos más rápidos, con una buena capacidad de reacción, es imprescindible que la transmisión de estos mensajes funcione bien.
- La vitamina D contribuye en la producción de energía del organismo, de manera que una deficiencia puede provocar que sintamos cansancio y letargo. Con los niveles adecuados, en cambio, nuestro cuerpo podrá obtener energía de forma adecuada para enfrentarse a los entrenamientos, lo que favorecerá a su vez una recuperación más rápida.
- Por último, este nutriente incide en el sistema inmunitario mejorando nuestra barrera frente a virus y bacterias. Al hacer ejercicio físico la salud es determinante, y un buen sistema inmune siempre es un gran aliado del rendimiento deportivo.
Deficiencia de vitamina D
La deficiencia de vitamina D es un problema muy común entre los deportistas, especialmente durante los meses del invierno, en los que nuestra piel no se expone con tanta regularidad al sol; o cuando los entrenamientos tienen lugar en instalaciones cerradas.
Estos son algunas de los motivos por los que un déficit de esta vitamina puede influir en el rendimiento de un atleta:
- Los músculos se debilitan, lo que dificulta los entrenamientos y la recuperación posterior.
- Los huesos corren mayores riesgos, lo que podría ocasionar lesiones que alejen al deportista de los entrenamientos durante un tiempo.
- Como la vitamina D incide en nuestros niveles energéticos, es probable que nos agotemos fácilmente, sintamos mucho cansancio y nuestro cuerpo no responda bien al ejercicio.
Para evitar un déficit, lo mejor es no descuidar las principales fuentes de vitamina D. Una de ellas es la luz del Sol. Mediante la exposición solar, la piel absorbe esta vitamina y puede utilizarla para sus principales funciones, de ahí que sea conveniente mantener una exposición mínima.
Además, algunos alimentos contienen vitamina D, aunque en dosis menores, que debemos incorporar a la dieta. Si la cantidad resulta aun así insuficiente, una posibilidad es comprar vitamina D en forma de complementos alimenticios que refuercen la ingesta de este nutriente.
Como vemos, la D es una vitamina imprescindible en la vida de un deportista, aunque a menudo sea olvidada. Para lograr la cantidad recomendada y prevenir cualquier déficit, es recomendable cuidar su ingesta en nuestro día a día, así como su absorción gracias a la luz solar.