Noveno triunfo consecutivo del Elche en su estadio ante un Almería que estuvo sobresaliente en el primer acto, pero conservador en el segundo. El colegiado perjudicó a ambos conjuntos tras anular dos tantos legales a los andaluces y pasar por alto un claro penalti sobre Berry Powel. Finalmente, un testarazo de Etxeita levantó a los 16 mil espectadores presentes en el Martínez Valero, dejando a seis puntos al Girona, su máximo perseguidor, y cerrando el año 2012 celestiales en casa.
José S. Amorós I NOSTRESPORT.COM
Noveno triunfo consecutivo del Elche en su estadio ante un Almería que estuvo sobresaliente en el primer acto, pero conservador en el segundo. El colegiado perjudicó a ambos conjuntos tras anular dos tantos legales a los andaluces y pasar por alto un claro penalti sobre Berry Powel. Finalmente, un testarazo de Etxeita levantó a los 16 mil espectadores presentes en el Martínez Valero, dejando a seis puntos al Girona, su máximo perseguidor.
El cuadro dirigido por Fran Escribá recibía en su fortaleza a uno de los candidatos más serios en la lucha por el liderato. El Almería de Javier Gracia se presentaba en el Martínez Valero como tercero y después de cosechar la primera derrota en su coliseo frente al Lugo, un tropiezo que debía aprovechar un líder que llegaba de arañar un merecido y valioso empate ante el siempre complicado filial del Barça.
El preparador valenciano apostó nuevamente por el mismo once que saltó al Mini Estadi, con Powel en el once titular y con Xumetra en el banquillo, después de perder a su abuelo en un accidente de tráfico.
El mejor visitante
El Almería arrancó hipermotivado, intentando mimar la bola desde el primer minuto y aferrado a la calidad de Charles y Aleix, protagonistas en las primeras jugadas de ataque del partido. La valentía andaluza sorprendió a los ilicitanos, que buscaban llegadas al área con demasiada precipitación.
No obstante, los de Escribá no tardaron en redimirse del flojo inicio y Etxeita avisó después de una brillante asistencia de Carles Gil desde la banda izquierda. La versatilidad y movilidad del valenciano permitía al Elche contar con pequeñas posesiones. Pese a ello, el Almería continuaba firme en su idea, sin duda el equipo que más le ha disputado el esférico a los ilicitanos.
A partir de ahí, se sucedieron tres jugadas de polémica en las que el colegiado y sus asistentes comenzaron su recital de fallos. Marcelo Silva derribó claramente a Berry Powel cuando el holandés se presentaba sólo ante Esteban. Transcurría el minuto 23 y, posteriormente, llegaron dos tantos legales anulados al conjunto almeriense, uno a Aleix y otro a Carlos Calvo.
Antes del descanso, dos jugadas más para la moviola, ya que el árbitro volvió a errar, esta vez en contra del Elche, ante la caída de Carles Gil en el área y la consiguiente agresión de Esteban a Etxeita.
Si el primer acto destacó por su intensidad, el segundo no iba a ser menos. Eso si, las tornas cambiaron y el Elche se mostró más agresivo en ataque. Con ello, a los cinco minutos, Etxeita casi adelanta a los ilicitanos en una doble ocasión, pero el cancerbero acertó en su salida para desbaratar la oportunidad.
Implacables en defensa
El feroz trabajo defensivo del equipo, especialmente de Etxeita, Damián y Rivera. Ello permitió a los franjiverdes hacer frente al tercer clasificado y proseguir con su asedio. Así, el líder generó una doble ocasión en el minuto 55. En la primera, Powel no alcanzó una maravillosa asistencia de Fidel y, en el posterior córner, Etxeita cabeceó al larguero.
Cuando mejor estaba el Elche llegó un contratiempo en forma de lesión. Héctor Verdés tuvo que suplir la baja de Pelegrín. Pese a ello, el cuadro franjiverde no cesó en su lucha por el gol, y Etxeita puso en pie al Martínez Valero con un cabezazo impecable que limpío la red anzaluza tras golpear en el poste, subiendo así el primer tanto al marcador.
El zarpazo sentó como un jarro de agua fría a un Almería que, con la entrada de Aarón Ñíguez, no supo encontrar los espacios para inquietar a Manu Herrera. Además, Xumetra y Generelo se unieron al festival de cambios, uno de ellos obligado por la lesión de Carles Gil.
A falta de 10 minutos, los franjiverdes se armaron atrás y superaron los infortunios con una madurez encomiable. Y es que con un tremendo esfuerzo defensivo, el Elche volvió a conservar el único tanto del encuentro, siendo éste el tercer partido consecutivo que los de Escribá vencen por la mínima. Tres puntos vitales para cerrar el año invictos en casa y que dejan al líder con seis puntos de ventaja sobre el Girona, su máximo perseguidor.
Imágenes cedidas por el Elche CF