El alicantino David Ferrer se sigue abriendo camino y se sigue superando a si mismo. Llegó por primera vez en su carrera a cuartos de final de Wimbledon, en lo que es su décimo intento, venciendo a Juan Martín Del Potro tres sets a cero. En la próxima ronda lo espera Andy Murray, el favorito de la casa.
Ezequiel P. Pernica | NOSTRESPORT.COM
El alicantino David Ferrer se sigue abriendo camino y se sigue superando a si mismo. Llegó por primera vez en su carrera a cuartos de final de Wimbledon, en lo que es su décimo intento.
El valenciano, superó ampliamente en tres sets al argentino Juan Martín Del Potro por 6-3, 6-2 y 6-3, quien sorpresivamente se presentó a Wimbledon posponiendo su operación de rodilla. El español jugó con pura astucia jugándole abierto y abajo, complicando la movilidad de la torre de Tandil y aprovechando la debilidad del campeón del US Open en e 2009. Aquí radica la virtud de Ferrer, además de su incansable optimismo para con cada punto, sabe como leer el partido y como jugarle a cada rival, lo que lo convierte en un rival durísimo y en un escollo para quien lo quiera superar. A eso hay que sumarle su temple y su serenidad, que según él, ha adquirido en los últimos años.
Sin duda, ha sido uno de los mejores partidos de su vida (sino el mejor) que ha tenido el gladiador de Jávea o “el muro” en hierba y esta con esta completa su presencia en cuartos en los cuatro Grand Slams (Australia Open, Roland Garros, Wimbledon y US Open) y así continúa sumando logros en esta brillante temporada y superándose así mismo. Ahora le espera el difícil Andy Murray, el favorito de la casa, con quien perdió en la final del ATP Master 1000 de Shangai en el 2011.
Alguna vez el técnico de fútbol Carlos Bianchi bautizó a su dirigido Martín Palermo como “el optimista del gol”, expresando así el enorme optimismo que el delantero, máximo goleador de la historia del Boca Juniors de Argentina (e ídolo y amigo de Juan Martín Del Potro), luchaba cada balón de manera incansable para conseguir el gol. Definitivamente David Ferrer tiene muchos motes. “Pared”, “muro”, “gladiador”. Pero hoy ha demostrado ser un verdadero “optimista del point”.