David Ferrer no ha podido alzar el trofeo de campeón del Open de Portugal, en Oeiras, al verse superado en la final por Stanislas Wawrinka por 6-1 y 6-4, en la que ha sido su quinta final de la temporada. El alicantino había revalidado esta temporada los triunfos del pasado año en Auckland y Buenos Aires, venciendo en la final precisamente al suizo, además de ser finalista del Masters 1000 de Miami y Acapulco.
Redacción | NOSTRESPORT.COM
David Ferrer no ha podido alzar el trofeo de campeón del Open de Portugal, en Oeiras, al verse superado en la final por Stanislas Wawrinka por 6-1 y 6-4, en la que ha sido su quinta final de la temporada. El alicantino había revalidado esta temporada los triunfos del pasado año en Auckland y Buenos Aires, venciendo en la final precisamente al suizo, además de ser finalista del Masters 1000 de Miami y Acapulco.
“Stan ha jugado un gran partido. No he estado cerca de ganar en ningún momento, pero me iba sintiendo mejor con mis golpes. En los puntos importantes, debería haber apretado más los dientes. Él ha jugado muy bien desde el fondo de la pista con buenos porcentajes de primeros servicios, me ha superado en todo, pero jugar una final siempre es importante. Quiero ser positivo y mirar hacia delante”, ha analizado Ferrer.
Para el de Jávea, la de Oeiras ha sido la final número 38 de su carrera (20-18), en una temporada en la que también ha sido semifinalista del Open de Australia por segunda vez en su carrera, y en Doha, resultados que le han permitido recuperar su mejor clasificación personal en el nº 4 del ranking mundial, situándose por primera vez como nº 1 español.
Tras su prematura eliminación en Barcelona la semana anterior, debutaba en Portugal con un trabajado triunfo sobre el francés Edouard Roger-Vasselin (6-4 4-6 6-3), venciendo en cuartos de final al rumano Victor Hanescu (6-4 7-6) y en semifinales al italiano Andreas Seppi (6-1 6-4). Por su parte, Stanilas Wawrinka impedía una final íntegramente española superando en semifinales a Pablo Carreño. (Fuente: RFET)