Genovés II pierde en Pelayo, tras un parido en que había demostrado su gran capacidad de juego y que parecía sentenciado a su favor. Sarasol II remontó, dejando a los genovenses con la miel en los labios. Llíria será el escenario donde se disputará la partida definitiva.
Mariló Àlvarez | NOSTRESPORT.COM
Genovés II afirmó, después de ganar en Benissa, que sufrían una racha de mala suerte o que parecía que alguien les había echado una especie de mal de ojo y trataba de ir en su contra. Hay que recordar que, en ese partido, los genovenses ganaban 55 a 20 y casi acaban derrotados. Es normal pues, que el equipo crea estar gafado. Genovés II está formado por buenos jugadores con una gran potencia de pegada y que cuentan con el cariño y el apoyo de los aficionados. Sin embargo, parece que el triunfo les huye y, por mucho que se esfuercen, acaban escaldados, o casi.
En Pelayo, el conjunto demostró sus capacidades y pronto situó el marcador en un favorable 55 a 45. Sin embargo, al final el resultado se truncó, y los genovenses salieron derrotados. Una superstición popular afirma que el primer equipo que puntua 45 en el marcador, acaba perdiendo el encuentro. Genovés II fue el primero en alcanzar esta cifra, dejando el marcador 45-40 a su favor. Todo parecía decidido. Sin embargo, Grau, despertó y demostró su potencial, dando al partido un giro espectacular, con lo que sentenció el encuentro. Los genovenses volvieron a casa frustrados y con más presión que nunca, hecho que puede afectar a su rendimiento.
Así pues, todo se decidirá en Llíria y la confianza, la autoestima y el buen juego de los pelotaris influirán, sin duda, en el resultado final.