Pablo Herrera y Adrián Gavira se han convertido por méritos propios en la mejor pareja de Europa. El castellonense y el sanroqueño han dejado atrás una etapa gris, marcada por las lesiones, y han confirmado su regreso a lo grande.
Redacción | NOSTRESPORT.COM
Pablo Herrera y Adrián Gavira se han convertido por méritos propios en la mejor pareja de Europa. El castellonense y el sanroqueño han dejado atrás una etapa gris, marcada por las lesiones, y han confirmado su regreso a lo grande.
Si la pasada semana se adjudicaban la medalla de plata en el Grand Slam de Long Beach, hoy han dado un paso más y se colgaban del cuello la presea de oro en la final del Campeonato de Europa que se ha disputado durante todo el fin de semana en Klagenfurt (Austria), la cuna del voley playa europeo.
Después de volver a ganar por segunda semana consecutiva a los italianos Nicolai-Lupo en las semifinales y hacerlo a un nivel competitivo muy alto, en la final Herrera-Gavira han superado con más facilidad de lo previsto a la pareja letona Smedins-Samoilovs, favorita número uno del torneo, por un marcador de 0-2 (19-21 y 17-21).
El dúo español se ha sobrepuesto al intenso calor, al cansancio y a algunas decisiones muy rigurosas de los árbitros para ofrecer una lección de profesionalidad y garra sobre la arena austriaca. En el primer set las fuerzas han estado muy igualadas. Herrera-Gavira han tenido que pelear cada punto como si fuera el último hasta adquirir cierta ventaja en el tanteador que han aguantado hasta el final del set (19-21).
El segundo, en el que se preveía que los letones apretaran más, el castellonense y el sanroqueño han sabido plantear a la perfección la táctica a seguir y han acabado desquiciando a Smedins-Samoilovs con sus bloqueos y remates. Tanto Herrera como Gavira han estado muy acertados durante todo el encuentro en todas las facetas del juego y han acabado resolviendo el segundo set a su favor por 17-21.